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Le llamamos "adobe" al material extraido de la tierra, utilizado por nuestros abuelos para construir sus casas y muros. Con este material lograron paredes gruesas, frescas y fuertes. Actualmente, el adobe forma parte de la historia escrita por aquellos se

21/06/2008 GMT 5

Apellidos y nombres más comunes en Costa Rica

adobe @ 04:03

En Costa Rica, Centroamérica, tres apellidos se pelean el primer lugar. O sea, son los más populares. Por ahora, no tengo la cantidad de cada uno de ellos, hasta un nuevo estudio para lograr la cifra exacta. Ellos son.Ricardo Jiménez Oreamuno

- Jiménez
- Mora
- Rodríguez

En la fotografía, nuestro expresidente de Costa Rica don Ricardo Jiménez Oreamuno, períodos 1910-1914*1924-1928*1932-1936.

Otros ocupan posiciones más abajo que los anteriores. Citemos.

- González

- Hernández.

Otra gran variedad de apellidos son muy conocidos o populares. A saber.

Morales, Sánchez, Ramírez, Pérez, Calderón, Gutiérrez, Rojas, Morera, Vargas, Torres, Salas, Segura, Valverde, Villalobos, Araya, Herrera, López, Madrigal...

NOMBRES MÁS COMUNES

Los nombres más utilizados en nuestro país son:

- José
- María
- Jesús.

Sin duda, la influencia de estos nombres provienen de LA BIBLIA, posiblemente en otras naciones también son de uso popular.

De estos nombres, hallamos infinidad de combinaciones. Citemos algunas.

José María,
José Carlos,
José Enrique,
José de los Reyes,
María Cristina,
María Pura,
María Magdalena,
María Perfecta,
María de Jesús,
Rey de Jesús,
Jesús de Nazareth,
María Elena,
María José,
Virgen María,
María Iluminada,
María Ester,
María Preciosa,
Jesús Antonio,
Jesús María,
Estrella de Jesús,
Teresa del Niño Jesús,
Reina de Jesús,
Sacramento de Jesús,
Jesús de los Ángeles...

DATO CURIOSO O DESTACADO

Corresponde al nombre MARÍA DE LOS ÁNGELES. Es posible que en todas la combinaciones de apellidos, existe por lo menos una mujer con ese hermoso nombre. En la combinación de los apellidos RODRÍGUEZ-RODRÍGUEZ, existen 28 PERSONAS con igual apellidos y nombres.

INFLUENCIAS MODERNAS

Hoy, los nombres van cambiando. Nos adaptamos a otras influencias. Las nuevas generaciones reciben el bombardeo de otras culturas con la facilidad de acceso a los adelantos tecnológicos que hacen mayor la comunicación y conocimientos. Es ya normal, encontrar nominaciones difíciles en su escritura y pronunciación, aplicados a niños y jóvenes. (ver listado de nombres en este blog).

NOMBRES DE NUESTROS EXPRESIDENTES Y JEFES DE ESTADO

- Oscar Arias
- Cleto González
- Ricardo Jiménez
- Jesús Jiménez
- Juan Mora
- José Rafael De Gallegos
- Bernardo Soto
- José María Montealegre
- José Joaquín Trejos
- José María Figueres
- Rodrigo Carazo
- Luis Alberto Monge
- Mario Echandi
- Otilio Ulate
- Teodoro Picado
- Rafael Ángel Calderón
- León Cortés
- Julio Acosta
- Braulio Carrillo
- Manuel Aguilar
- Francisco Morazán
- Francisco María Oreamuno
- Daniel Oduber
- Juan Rafael Mora
- Bruno Carranza
- Tomás Guardia
- Aniceto Esquivel
- Vicente Herrera
- Próspero Fernández
- Carlos Durán
- Rafael Yglesias
- Ascensión Esquivel
- Alfredo González
- Federico Tinoco
- José Figueres.

04/06/2008 GMT 5

¡Pagador, pagador, viene el pagador!

adobe @ 05:12

Anécdota,
a mis compañeros de trabajo,
en el Tribunal Supremo de Elecciones y
Registro Civil de Costa Rica. C.A.

Cada quincena, un personaje muy conocido en nuestra Institución, visitó nuestro centro de trabajo, con la fácil misión de localizar a cada funcionario. Recorrió los principales puntos del edificio, sus oficinas y pasillos, lo conocía como sus propias manos o su casa. Bievenido por todos, recibió sonrisas, saludos, deseos de buena suerte y apretones de manos. Nadie le hizo "malas caras".

La mayoría del personal, no conocíamos su nombre y apellidos, no era un requisito; el requisito fundamental era conocerlo físicamente, inconfundible de las demás gentes. Nos alegramos cuando descendía del automóvil, siempre necesitamos su presencia y servicios.

Caso contrario, él sí debía conocer nuestra identidad, el nombre, apellidos y número de cédula.

Siempre venía acompañado. Traía bien agarrada entre sus manos, una hermosa compañera, millonaria, vestida de cajita, con olor a madera.

Para nuestro interés, lo conocimos con el sobrenombre de "El pagador". Éste, conoció los datos personales incluídos en nuestro principal documento la Cédula de Identidad, nos comparó con la fotografía, hasta podía observar o conocer el salario devengado, correspondiente a cada trabajador, ocupara el puesto de oficinista, archivista, conserje, conductor de vehículo, guarda de seguridad, electricista, director o magistrado.

Nuestro pancito de cada día, el salario por nuestro trabajo, lo traía en perfecto orden, metido en el seno de la fiel compañera. ¡Nada de computadoras, claves de acceso o barras electrónicas!. Traía millones de colones archivados alfabéticamente.

Cada día de pago, quincenal, su ingreso al edificio se anunciaba con alegría, hasta en el portón principal del edificio lo esperábamos, como aquellos niños que iban a tomar a su maestra de escuela para ayudarla en traer sus pertenencias.

¡Pagador, pagador, viene el pagador!.

Y al instante paralizábamos nuestras funciones, eso sí, sin descuidar un minuto al usuario, quien ha recibido el mejor trato y capacidad de sus funcionarios.

Con la identificación en mano, recibimos el ansioso cartoncito de papel llamado "Giro". Nunca le hicimos huelgas o manifestaciones en las calles porque siempre recibimos el salario el día indicado. A nadie defraudó ni evadió.

Ese memorable día, siempre en la mañana, rendía menos la producción del trabajo porque por fuerza mayor había que "escaparse" - con el consentimiento de la jefatura - para convertir el papel en otros más vistosos llamados billetes y monedas.

Algunos, en forma individual, hacían el canje en la Pagaduría Nacional o en las ventanillas de los Bancos; otros, formaban grupos pequeños, de dos o tres personas, por turnos, para no dejar desiertas las oficinas.

Ya por tener a "don" dinero en las manos, de regreso a los puestos de trabajo, nunca faltó el refresco, helados, empanadas con cafecito en algunas de las soditas vecinas o en el Mercado Central, cumplir con un encargo, pagos de la luz, teléfono u otros servicios; también los numeritos de siempre: abonos a las deudas con el "polaco" o la prestamista de dinero, rifas, cooperativas, compra de lotería, "tiempos" y otras diligencias no menos importantes.

Si por algún atraso propio, se nos iba el Pagador con el giro, la alternativa era recorrer la "ruta de pago" en otras instituciones hasta "darle caza" - Estadísticas y Censos, la más cercana - o esperar tres días hábiles para retirarlo en la Pagaduría Nacional. ¡Sí, tres días después!. Bueno, así nos rendía más el dinero.

La otra gran opción para cambiar el giro, consistía en utilizar el servicio que nos brindaba un compañero de la oficina. Siempre protegido por dos "guarda espaldas" (desde luego, compañeros), se echaban encima la inmensa responsabilidad de ir al Banco, hacer la enorme fila y traer el dinero de cada funcionario. En un bolso negro, puro vinil, casi blindado, escondían el sustento de nuestras familias, burlando siempre a timadores y ladroncillos de la calle.

Aquellos valientes, traían el salario de cada uno tal como lo solicitamos, previo a un listado donde se indicaba tantos billetes de mil (no habían inventado los tucanes, o sea, nominaciones de cinco mil colones), una cantidad de cien, quinientos, de cinco y tanta cantidad en monedas para uso telefónico y pasajes para los autobuses. Hoy, nadie se atrevería a manejar el dinero ajeno, por aquello, principalmente, de la inseguridad ciudadana en las calles.

Un día, al Pagador lo desaparecieron, junto con la fiel compañía. Jamás volvieron a nuestras oficinas, pasillos y archivos.

La tecnología hizo de las suyas. Pagador y cajita de madera, los mandaron al olvido, ya estaban viejos y obsoletos. A cambio, nos trajeron una maquinita con teclas, pantallas y papel, sin brazos y manos para estrechar nuestra amistad y cariño. Cuando nos falla y nos niega la plata, tan solo porque se le "cayó el sistema", nos hace recordar al personaje de la cajita mágica quien nunca nos dijo estar "temporalmente fuera de servicio", más bien , nos prometía volver la siguiente quincena, si Dios lo tenía con vida.

Posiblemente, al aparato en mención, como le sucedió al pagador y la cajita, será reemplazado porque así avanzamos de la mano con la cambiante tecnología que todo lo convierte en obsoleto. Quién va a saber si nos inventan una máquina que nos pueda acompañar a una escapadita y al cafecito en algún lugar de la ajetreada y peligrosa Capital, mientras subimos la cuesta que nos falta hasta llegar a obtener la justa pensión...

Un eterno agradecimiento a todos los funcionarios de la Pagaduría Nacional de Costa Rica, muy en especial a los que desempeñaron la labor de "Pagadores ambulantes" y felicitaciones al personal del Tribunal Supremo de Elecciones y del Registro Civil de Costa Rica, quienes día a día, fortalecen los pilares de nuestra democracia.

Importante: esta es una explicación de la Pagaduría Nacional sobre el proceso del Giro o método de pago a los funcionarios públicos. El giro en tarjeta perforada era el método utilizado hasta mediados del 1988, el cual fue sustituido por el giro en diseño de formulario contínuo. Más adelante, en 1989, se establece un plan piloto de pago que consistía en la emisión del giro en fórmulario contínuo, pero el mismo era acreditado en las cuentas corrientes de los beneficiarios; este sistema fue utilizado únicamente por aquellos funcionarios que así lo solicitaban.  A partir de 1966, desaparece el "giro físico" para dar lugar a un sistema similar al actualmente utilizado.   

José Manuel Morera Cabezas
Archivista Registro Civil.

01/06/2008 GMT 5

Costa Rica, voto ejemplar

adobe @ 06:13

"Iraquíes se lanzaron a las calles para demandar elecciones y elegir un gobierno". Así indican los cables de noticias publicados en LA PRENSA LIBRE (de Costa Rica, Centroamérica), Sección Internacionales, del veinte de enero reciente.

Esta información me hizo recordar un trabajo escrito realizado por mi hija en su época de estudios secundarios, hace más de una década.

Recolectó, de la prensa nacional de Costa Rica, las noticias con el tema de los procesos electorales y elecciones en varios países de nuestro continente y del mundo, e hizo una comparación con Costa Rica. En esas informaciones se destaca la inconformidad de los pueblos por no tener acceso a las urnas para elegir libremente y en paz a sus gobernantes.

Algunos conceptos de su trabajo, indican: "En Checoslovaquia - hoy dividida - miles de personas reunidas en la Plaza Wenceslao reclaman elecciones libres; mientras en Albania se elige por primera vez, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".

En Filipinas, la jornada electoral se destacó por el robo de urnas y votantes que sufragaron en varios puestos. En la India, los comicios fueron aplazados tres semanas debido al asesinato de Rajib Gandhi. Y, en el Reino de Nepal, por segunda vez en la historia después de treinta y dos años, se celebran elecciones.

En Pakistán, la Primera Ministra Benazir Bhutto proclamaba la victoria en las terceras elecciones que sucedían en cinco años. Anteriormente, había acusado a las autoridades de robarle el triunfo en las elecciones parlamentarias.

Los angoleños votaron por primera vez en su historia, dieciocho meses después del fin de una de las guerras más sangrientas del continente africano; en Nigeria los militares anularon la primera elección presidencial y al Tribunal de Elecciones, de esta forma detuvieron la transición hacia un régimen civil.

El presidente de Estados Unidos precisó que su país apoyaba el proceso tendiente a efectuar elecciones libres y justas en la ex-Unión Soviética.

En América Latina - omito el nombre de los países - han muerto decenas de personas en el proceso pre-electoral y durante las elecciones. En un país de esta región, se convoca a todos los sectores de la nación a unirse y realizar elecciones claras y ejemplares; en otras naciones los procesos electorales han sido tutelados y manipulados por militares y dictaduras.

En Costa Rica, Centroamérica, el panorama es diferente: a escala mundial y propia se elogia la pureza del sistema electoral. Aquí, el pueblo decide en las urnas electorales sin necesidad de reclamar elecciones libres porque somos testigos directos; no existe el fraude ni robo de urnas, no sufragamos en varios sitios, no padecemos la sombra del secuestro, amenazas, terrorismo o asesinatos, no anulamos elecciones ni tribunales electorales, no dependemos de la sombra del militarismo. Elegimos libremente.

Cada cuatro años nos corresponde dar una lección al mundo: ratificar el civismo del pueblo costarricense ante las urnas de elección popular; destacar el trabajo abnegado y cristalino de sus organismos electorales, con la plena convicción del respeto del orden jurídico en los procesos electorales, y en la creación y funcionamiento de los partidos políticos.

Hoy, los adultos debemos crear conciencia en nuestros hijos para que juntos defendamos y fortalezcamos este derecho, obligación y privilegio; situación que muchos pueblos no conocen; y hoy, como en Irak y otros países, reclaman en las calles ensangrentadas por la guerra, en las cárceles o en el silencio de la muerte.

Nosotros, por ser pueblo elector, debemos exigir a nuestros líderes políticos cumplir con sus obligaciones, cumplir con lo que se promete y así evitar que nuestros jóvenes y niños sientan indiferencia hacia las instituciones democráticas, partidos políticos y políticos.

José Manuel Morera Cabezas

(Publicado en EL ELECTOR, (Órgano informativo del T.S.E). 03- 2004).

31/05/2008 GMT 5

Los cien artículos del Ministro de Trabajo

adobe @ 08:01

Simpatizo con las manifestaciones por escrito del señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social, expresadas en su columna del Diario Extra, porque trata diferentes temas que importa al trabajador. Hoy celebra el artículo número cien, según sus manifestaciones.

Es saludable porque nos ayuda a conocer su pensamiento y, a la vez, comparar sus criterios con los propios, coincidiendo o no con nuestra posición.

Esta particularidad del señor Ministro de Trabajo, nos permite dirigirnos a él y sugerir algún tema, especialmente dedicado a la clase trabajadora.

No he leído los cien artículos escritos por don Francisco Morales, pueda ser que en alguno el señor Ministro haya tocado un tema que interesa a determinado sector laboral. Si no es así, le sugiero con todo respeto, referirse a lo siguiente.

A la disposición que obliga a los pensionados por el Régimen de Hacienda, reintegrar cierta cantidad de dinero, por concepto de un reajuste "en razón de la diferencia que existe entre el porcentaje de cotización que corresponde al régimen de Seguro Obligatorio de Invalidez, Vejez y Muerte que corresponde al régimen de Pensiones y Jubilaciones de Hacienda determinado conforme el reglamento de la Ley Marco de Pensiones Número 33080-MTSSS-H, publicado en la Gaceta Número 98 del 23 de mayo del 2006; o bien, acogerse a lo dispuesto en la Ley número 7302 del 15 de julio de 1992, en la que dispone que al menos el cincuenta por ciento del monto total adeudado deberá cancelarse inmediatamente y el porcentaje restante se cancelará por medio de una deducción mensual a la pensión, cuyo monto se fijará en forma tal que la deuda sea cancelada en su totalidad en un plazo máximo de cinco años".

Lo que no entendemos es el por qué antes era manejable el reajuste y ahora es tan duro e injusto para el bolsillo. Hoy, la diferencia son millones de colones.

En mi caso particular, lo explico con números, para poner un ejemplo que igual afecta a decenas de trabajadores del Estado, a tal punto que muchos no logran reunir tal cantidad de dinero y prefieren seguir laborando, aunque ya las cuotas y la edad están cumplidas, como lo dicta la Ley, para optar por la pensión. Estos son los números.

POR REINTEGRO: "Un millón quinientos ochenta y ocho mil quinientos cincuenta y nueve colones con noventa y ocho céntimos".

POR AUXILIO DE CESANTÍA: "Dos millones setecientos noventa y un mil cuatrocientos ochenta y seis colones con noventa y ocho céntimos".

POR PENSIÓN COMPLEMENTARIA: "Un millón setecientos mil colones".

Mi pensión, no es una pensión de lujo, pero el reintegro que debo realizar (ya cumplí con el cincuenta por ciento(50%), sí lo es, según la capacidad del forro de mi bolsillo. Gran parte o "tajada" de estos ingresos, se van en el reajuste. Gracias a los bolsillos de algunos familiares, logré reunir el cincuenta por ciento para lograr mi pensión, como ex funcionario del Tribunal Supremo de Elecciones y Registro Civil.

Deseo la opinión del Licenciado Morales. En el DIARIO EXTRA del 14 de diciembre del 2007, Sección Opinión y en LA PRENSA LIBRE del 20 de Octubre, Sección Comentarios, del mismo año, manifesté mi inquietud y protesta ante esta injusticia a los Pensionados de Hacienda y exigí una explicación del Gobierno sobre el tema. No he encontrado una respuesta. Sí, el apoyo de varios trabajadores afectados por la misma causa.

Esta, creo, es una excelente oportunidad que planteo al señor Ministro Francisco Morales, para que en uno de sus próximos temas, ocupe un espacio mi proposición, en su interesante "centenaria" columna.

Atentamente,

José Manuel Morera Cabezas
Cédula 9-014-438
jmorera50@hotmail.com

(Publicado Diario Extra, Sección OPINIÓN, 09 junio 2008).

30/05/2008 GMT 5

Heroísmo de una mujer

adobe @ 04:38

(Tomado de la vida real...)

Llegaron de otra nación. La hospitalidad y solidaridad del pueblo les permitió un pedazo de tierra para establecer sus vidas, un rincón pacífico, con trabajo y sin guerras. Tierra dónde plantar sus aspiraciones y la oportunidad de ganar el pan de todos los días.

Amaron la nueva Patria, la respetaron. Su presencia fortaleció la paz, el trabajo y la comprensión con los demás. La Patria acogedora vio nacer otros hijos, felices en tierra de hermanos.

En el amplio corredor de la casa, adornado con preciosas plantas, la viejecita del barrio recuerda la verdadera historia de esta emprendedora gente, en especial la vida del hijo menor, Ernesto.

"Ernesto, mostraba su cuerpo fornido, enérgico, puños y  piernas fuertes como el hierro, cabello negro, rizado, piel oscura, de buenos sentimientos. Éste, se enamoró de Esperanza, joven, piel blanca, ojos negros, muy humilde, trabajadora.

Unieron sus vidas por varios años...

Ernesto inicia inexplicablemente el olvido de las enseñanzas de sus viejos; desvió el camino del amor, su mirada sufrió transformaciones hasta llegar el cambio, el trato hacia su amor Esperanza se convirtió en una verdadera pesadilla; el amor de años antes, decayó por completo. Su fuerza física y palabras durísimas cayeron sobre la vida tranquila de Esperanza, mujer siempre vestida de paz y amor.

Fue empujado al sendero del vicio, alcohol, pleitos callejeros y droga. Renunció al amor de su hijo, oculto aún en el vientre. Su hijo, sin haber nacido, empezó a sufrir.

El barrio, el corazón del pueblo, sintió tristeza y temor. La paz se quebró.

...Vida ingrata en Esperanza, con heroísmo trajo un nuevo ser. El pueblo lloró alegría al sentir en sus venas la nueva vida y admiración por ella.

El niño y su madre no soportaron tanta presión y desesperación. Esperanza tomó la decisión valiente. Abandona a Ernesto. Él, desdichado, se aleja del pueblo, marchando a otras tierras por varios años. Al regresar, reanuda la crisis, con solo estar allí".

Con muchísima nostalgia, la viejecita sigue contando:

"...la gente del barrio continúa sufriendo la inquietud de aquellos mártires. Emilio, ya con seis o siete años, asiste a la escuela, acompañado de un inmenso temor a salir a la calle y desprenderse de la mamá, incluso, para llegar al centro de educación, jugar en las plazoletas o relacionarse con los amigos de la misma edad.

Esperanza y su hijo, siempre huían ante la mínima presencia de Ernesto. Aquella imagen transformada les causaba un gran temor. Era normal, casi a diario, las escenas angustiosas, casi todos los días. Juntos, al ver o tener aviso de su imagen cerca de ellos, tomaban la casa como trinchera para proteger sus cuerpos y angustias.

Sentían el temor más grande del mundo. Ventana y puerta - confeccionadas en gruesa madera - fueron reforzadas con picaporte y un tablón de lado a lado, a lo ancho de la puerta. Madre y niño vivieron casi encerrados. Nunca faltó el cajón o mueble arrecostado en la puerta como un punto de apoyo para evitar el ingreso, así lo sintieron siempre. Mejor dicho, prisioneros, imaginaban la demolición de la vivienda, tanta la angustia y temor.

Él, Ernesto, observaba la huída hacia el refugio de adobes, mientras al otro lado cuatro ojos y una sola angustia miraban por alguna rendija dejada por la ventana y puerta; terrible inquietud y desesperación permanecieron en el corazón y mente de madre e hijo, ante la fama y fortaleza física del hombre. Más tarde, muy tarde después, la puerta se abría, tímidamente, con el temor de hallar aunque fuera la sombra de su padre y esposo.

Tiempo y angustias no cesaron...muchos años casi en cautiverio.

Mientras eso ocurría en la trinchera, las andanzas del hombre eran más visibles. Obtenía grandes triunfos en pleitos callejeros y en bares porque sus puños y piernas de hierro no desmayaban...eran casi invencibles. Muchas veces fue detenido por autoridades del orden público, esposado, golpeado a culatazos y garrote, encerrado en los calabozos.

Emilio y Esperanza conocían esta violenta realidad...la sentían en carne propia.

Un día, a cien metros de la casa, sobrevivió a una lluvia de balas. Un encuentro más con la violencia y casi con la muerte. Ubicados uno frente al otro, separados por solo ocho metros, alguien pronunció su nombre...¡Ernesto!. Las manos temblorosas activaron el arma de fuego disparando cuatro o cinco veces, dos perforaciones en su cuerpo y los otros quedaron grabados en un muro de cemento y piedra, como testigos de tal aventura que movilizó a autoridades y pueblo. Y aterrorizó más la vida en la heroica madre y su tierno hijo.

Así era la vida de Ernesto.

 Años más tarde, el martirio de los tres llegó a su final.

Una noche de mayo, Emilio sintió que el corazón le hablaba. Expresó a su madre que el cielo estaba triste, lleno de misterio, que nada movía ni una hoja de los árboles. Sentía muy incrustado en su mente, algún presentimiento.

Al día siguiente, en las primeras horas de la mañana, un grupo de gentes del lugar llegó a la casa de adobes, manifestando la noticia de una muerte. Sí, de una muerte que se veía venir en cualquier instante y en forma violenta.

"Lo mataron, lo mataron, Ernesto ha muerto", decían. Sí, en un pleito callejero quedó tendido.

Uno del grupo abrazó a Emilio. Sus inocentes ojos brillaron. "Vamos donde tu padre", le dijo. Puso resistencia, tenía más temor. Su cuerpecito vibró en escalofríos. Esperanza miraba a su hijo, no aguantó el dolor y de sus ojos brotaron miles de lágrimas.

Recuperada un poquito, abrazó más a Emilio, le dio valor y algo de sus propias fuerzas.

La gente que llegó con el aviso, acogió al niño. Lo llevaron ante su padre. Frente al cuerpo inerte, lloró más, oró, con mucho temor tocó su cabeza y apresurado se fue en busca de Esperanza.

Ernesto, por última vez, pasó frente a la casa. Mucha gente lo acompañó. Al pasar el desfile fúnebre la gente miraba la estructura de adobes y madera, visible con un lazo negro en la puerta. Esperanza, muy triste, miró la gente, entre ella divisó a Emilio, caminando pensativo, con la mirada puesta en el suelo, rumbo a la morada final de su padre..."

Hoy, no está con nosotros la valerosa pareja quien plantó la familia en nuestra tierra, no está la viejecita de la historia...ni Ernesto. Ellos están compartiendo la casa y presencia del Creador.

Esperanza y Emilio continuaron sus vidas. No olvidaron el sendero doloroso del pasado, mientras sus miradas apuntan - no a través de las rendijas - al mañana, a un mañana sin violencia y temores.

Conclusión:

Esta dura historia sucedió hace más de medio siglo, mas es vigente porque cientos de casos han repetido con saldos más dramáticos y trágicos, donde la mujer y sus hijos se enfrentan a la fuerza desbordada de su pareja; ésta, envuelta en la violencia verbal y física, producida casi siempre, por la influencia de las drogas, la fuerza corporal y el machismo, elementos que conducen al ser humano a actuar sin control, generando grandes tragedias e injusticias en los hogares nacionales y en cualquier sociedad del mundo.

Ante este ejemplo de dolor y temor que enfrentaron madre e hijo, hoy abundan dolorosas realidades en nuestros hogares, de ahí que debemos hacer un ALTO, hacer conciencia e impedir la agresión de todo tipo a nuestras valerosas mujeres y sus familias.

Hoy, lloramos la muerte de muchas mujeres e hijos. Si no paramos esta carrera armamentisa en nuestros hogares, mañana será más violenta nuestra sociedad.

Violencia en mujeres

¡DETENGAMOS LA AGRESIÓN A NUESTRAS MUJERES Y SUS HIJOS!.

Aclaración: este escrito es un bosquejo de la historia. Más adelante, trataré de completarlo y así manifestar de la mejor forma la idea principal de estos sucesos, acaecidos hace más de cincuenta años.
Los nombres utilizados son inventados, no el contenido.

Esperanza, es mi madre,
Ernesto, es mi padre,
Juana y Calixto, la pareja, los abuelos.
Emilio, José Manuel Morera. Mi idea es llevar un mensaje a todos los hogares de mi país, y si es leído fuera de las fronteras nacionales, sea bienvenido y comprendido. Muchas gracias, estimado lector. Dios lo bendiga a Usted y su hogar...

(Publicado en EL ALAJUELENSE, La Nación, 06-02-2003).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Revista ABANICO, 3-02-2004).

29/05/2008 GMT 5

Camino a Zoncuano de Acosta

adobe @ 05:28

(Una anécdota, a mis compañeros de trabajo
en el Registro Civil y Tribunal Supremo de Elecciones, Costa Rica). 1977.

Decenas y docenas de anécdotas quedaron plasmadas en nuestras mentes, producto de aquella época cuando los funcionarios del Registro Civil, nos metimos en montañas, ríos, mares, islas, viajes en helicóptero, carros, pangas, trenes, avionetas, largas caminatas envueltas en polvo, sol y lluvias, expuestos a muchos riesgos, pero siempre con la sagrada intención y voluntad de cumplir con las tareas encomendadas por nuestra Institución, pilar de nuestra democracia.Empadronadores de Cédulas identidad, Costa Rica

El programa de Cedulación y Empadronamiento Ambulante (más conocido como giras de "cedulación casa por casa"), fundado en 1964, nos dejó enormes experiencias y mucha historia para escribir. ¡Cuántas historias!.

Recién ingresado a la Institución, en enero 1976, me asignaron la tarea de entregar una docena de cédulas de identidad, allá en el escondido Zoncuano de Acosta.

Hasta Sabanillas (del Cantón Acosta, San José, Costa Rica), tenía acceso el vehículo del Tribunal Supremo de Elecciones (un auto rural); de este punto en adelante, el viaje sería a pie, a caballo, en mula o "volando", si lo podía hacer.

En ese lugar, un hermoso lugar rodeado de montañas y profundos despeñaderos, don Teófilo, un auténtico campesino, puso a mi entera disposición el medio de transporte para el difícil viaje. Entre sus mejores ejemplares, eligió para la misión a la inquieta mula "Platera". El desconfiado y sabio animal desde que me miró, sintió molestia o incomodidad con el nuevo y desconocido "jinete".

Avanzamos unos cuantos metros de su estancia y al borde de un inmenso hueco construido por la Naturaleza, se despidió con un "la sangre de Cristo los cubra, a Usted y a mi chiquita", indicando las instrucciones para que todo saliera bien: "amigo, baje poco a poco, hasta el fondo, allí encontrará el río, crúcelo a la margen contraria y desde allí divisará dos caminos, tome el de la izquierda".

Con miles esfuerzos y con su valiosa ayuda, monté en la mulita. Inicié el descenso, por tierra y piedras sueltas, unas muy grandes a los lados, soportando un tremendo calor, encima de Platera, prácticamente mi enemiga.

Unos pocos metros habíamos bajado, cuando de pronto, quedó plantada como una estatua, sin mover nada de su cuerpo. No quería avanzar ni un centímetro, ni hacia atrás ni hacia adelante. Su mirada era más intensa, nada amistosa con mi persona, gran amante de todos los animales.

Mientras tanto, una gigante hondonada nos esperaba hasta llegar al río, allá en la profundidad.

Desesperado porque temía no cumplir con la misión de llegar al pueblo y entregar la cédulas de identidad a los vecinos de Zoncuano, mil veces le grité, injustamente: "mula inútil, solo para mula sirve"; a la vez, le daba con un "chilillo" provocando más resistencia hacia el intruso llegado de la Capital, inexperto funcionario público en esto de las montas, en lugares tan remotos y desconocidos, burlándose con fuertes giros hacia la derecha e izquierda. A punta de gruesas palabras y "leño", por lo menos se movía un poquito.

Inicié el descenso con Platera, echado a pie, tirada del diestro, hasta llegar, con miles sacrificios al río, siempre teniendo en mente las indicaciones del campesino. Escuchaba la voz de don Teófilo: "el camino de la izquierda conduce a Zoncuano".

Mi mala suerte continuó porque no logré divisar dos caminos, sólo uno estaba a mi vista. "¡Dios mío, cuál es el otro camino!". Dejé a "mi amiga" bien atada a un tronco, para continuar la caminata a pie, esta vez para cruzar el río y buscar el otro sendero. Todo era espesor, mucha vegetación. Un único camino. La desesperación me invadió por completo. No sabía qué hacer.

Decidí regresar  al margen donde había dejado a Platera y en medio río, resbalé en varias piedras y caí al agua, recibido por algunas piedras.  Asustada, dejó su amarre y escapó hacia arriba con mis pertenencias y, lo más importante, las cédulas de identidad.

Con mucho esfuerzo físico, tensión, con las rodillas y brazos golpeados, logré darle captura, sin escapar a una nueva regañada, que mejor no repito por respeto al lector y al periódico que me da la oportunidad de contar esta historia.

Levanté la vista al cielo, en señal de agradecimiento porque tenía de nuevo en mi poder los documentos de identificación.  Ya sentado en una piedra del camino, hablé con Dios: "Dios mío, estoy extraviado y agotado, ayúdame encontrar Zoncuano y sus pobladores para cumplir con la entrega de cédulas y no quedar mal en la misión que me dieron".

Dios me escuchó y ayudó. Media hora después o un poquito más, divisé en lo alto a un hombre a caballo. A cada instante, se hacían más grandes y visibles. Ya frente a frente, le expliqué de dónde venía, el por qué estaba aquí, cuál era mi misión. Además, la razón de mis golpes y el comportamiento de Platera.

"No se preocupe, joven (tenía 26 años, pelo abundante y negro), voy camino a Zoncuano de Acosta, a mi casa". Serafín, un campesino del lugar, un ángel con sombrero, alforjas y machete, montado a caballo, enviado por Dios, puesto a mi disposición. Un campesino pobre, rico en humildad, colaborador, hospitalario, me dió la mano.

"¿Es la mula de don Teófilo?", hizo la pregunta. "Sí, excelente compañía", le dije.

"A ver, trépese, amigo". Mil costos, la mulita siempre daba giros hacia la derecha e izquierda. Definitivamente, nunca me aceptó. El angelito bajó de su caballo, llamándole la atención con voz fuerte,  hasta lograr que yo estuviera sobre aquel animal e iniciar el camino hacia Zoncuano de Acosta.

El colmo, Serafín tuvo que halar la rienda de Platera, durante todo el camino, hasta llegar al ansiado lugar.

En su humilde casa le mostré las cédulas de identidad. "Este es mi papá, este soy yo, este vive por allá, este ya se fue del pueblo". A todos conocía,  son sus vecinos y familiares.

Por fin, entregamos once cédulas. ¡Sí!. Dios, Serafín y yo en ese momento fuimos funcionarios del Registro Civil y Tribunal Supremo de Elecciones porque la acción, la voluntad de los tres se unió para hacer llegar el principal documento de identificación a las manos del ciudadano.

En carne propia aprendí que, cuando iniciemos nuestras funciones, pidámosle a Dios que nos ayude, aunque en ese momento no estemos en dificultades. Pongamos todo nuestro empeño en viajar por el camino correcto para cumplir con nuestras tareas y aceptemos la ayuda, experiencia o conocimientos de quien comparte nuestro trabajo, aunque no se llame Serafín...

(Publicado en El Elector(T.S.E), sección Opinión, Julio 2005).

(Publicado en La Prensa Libre, sección Comentarios, 10 set-2004).

28/05/2008 GMT 5

¿Hacia dónde vamos?

adobe @ 23:22

Cada día, a cada instante, el ser humano contribuye con mucho entusiasmo en destruir su propia casa, el planeta Tierra.

Nos desvelamos por contaminar los ríos, lagos y mares; destruimos nuestros bosques y envenenamos las tierras; extinguimos las diferentes especies animales; ampliamos rápidamente las desigualdades e injusticias sociales y económicas, somos culpables por el cambio climático y muchas otras acciones violentas contra la vida en la Tierra y la felicidad del mismo hombre. Para nadie es un secreto, nos destruimos a sí mismos. Sabemos hacia dónde vamos y no paramos los actos irresponsables.

Basta analizar las estadísticas y mensajes sombríos mostradas por varias instituciones mundiales, para darnos cuenta cómo estamos en Nuestra Casa y qué hacemos para dañarla.

La Doceava Conferencia Internacional sobre S.I.D.A, creada en 1985, reporta que en el mundo han muerto once millones de seres humanos y 30.6 son portadores del V.I.H (inmunodeficiencia humana).

La Organización Mundial Meteorológica (O.M.M) indica que las medidas internacionales adoptadas pra detener la reducción de la capa de OZONO, darían resultados positivos a mediados del próximo siglo, pero existe la duda en conseguir los objetivos esperados. Esa reducción (agujeros) es provocada por las emisiones de monóxido de carbono, como también el uso del C.F.C (cloroflurocarbono) utilizada en los aerosoles y sistemas de refrigeración.

Otros números nada prometedores son los señalados por el Director General de la O.N.U, Hiroshi Nakajina: en los países menos adelantados, tres de cada cuatro personas mueren antes de los cincuenta años; más de la tercera parte de la población mundial carece de acceso a medicamentos esenciales y la espantosa pobreza de millones de seres humanos.

El Instituto Worlwach, en Washington, indica: uno de cada tres niños está subalimentado, tres millones de infantes fallecen anualmente debido a enfermedades previsibles con el uso de vacunas, un millón de mujeres mueren cada año por problemas en la reproducción , mil doscientos veinte millones de seres humanos carecen de agua potable y mil millones de adultos son analfabetos...

La producción, trasiego y consumo de drogas va en ascenso, donde las víctimas principales son nuestros jóvenes y niños en todo el mundo, al punto que la O.N.U ha tratado este asunto en New York ,instando a la unión mundial a combatir esta epidemia.

Mientras estas grandes tragedias van en aumento, el mundo desarrollado tiene acceso fácil y abundante a bienes y servicios como salud, educación, entretenimientos y lujos; a la vez, se gastan millones de dólares - $780.000 (setecientos ochenta mil millones de dólares)ANUALES, según la O.N.U - en mantener y renovar fuerzas militares, lo que significa un gigantesco negocio para muy pocos y muerte y destrucción para millones de seres en el mundo.

Estos datos sombríos podríamos actualizarlos, posiblemente con resultados aún más alarmantes.

Hoy, el Director General de la FAO, Organización para las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Jacques Diouf, en la Cumbre Mundial de Roma, ha solicitado a los líderes mundiales $ 30.0000 millones (de dólares) anuales para dar más apoyo a la agricultura y evitar amenazas futuras a conflictos generados por falta de alimento. También destacó que en el 2006 se gastaron $ 1,2 billones de dólares en armamento.

Mientras este dinero se emplea para la guerra, represión y destrucción de la humanidad, el sector de la paz debe suplicar por la obtención de ayuda para combatir el hambre, la enfermedad y la muerte.

p>El hombre, con sus actuaciones irresponsables e irracionalidad se empeña diariamente en cargar el planeta de enfermedad, desempleo, egoísmo, injusticias, explotación, hambre y constantes guerras...

(Publicado periódico regional VECINOS, La República, 2002).

José M. Morera Cabezas

26/05/2008 GMT 5

Poseer dinero...¿nuevo requisito para la Pensión de Hacienda?

adobe @ 19:41

Actualmente, no son suficientes treinta años de servicio y cincuenta y cinco años de edad, para obtener el derecho a la Pensión de Hacienda. Es necesario y obligatorio poseer una considerable cantidad de dinero, como un tercer requisito.

Alguna cabeza inteligente, de este o del otro gobierno, estudió la gran idea, la excelente idea, para atraer más dinero a las arcas del Estado, injustamente, tocando y maltratando el bolsillo del pensionado pobre, jamás la bolsota y saco de aquellos señorones con pensiones lujosas.

Antes, era manejable para cualquier funcionario pensionado, pagar determinado reajuste; mientras hoy, con la gran idea, si no poseemos un milloncito y medio, dos millones o más, no logramos acogernos a la merecida pensión, aunque de sobra tengamos los requisitos antes señalados, exigidos por Ley.

Quienes estamos en esta situación, coincidimos al afirmar que es una medida o disposición antidemocrática, anticonstitucional, dictatorial, una injusticia, un abuso, una medida antipopular.

La Asociación de Pensionados de Hacienda y del Poder Legislativo, dirigió recientemente una Carta Pública al Presidente don Oscar Arias Sánchez, donde exigen respeto de las autoridades gubernamentales hacia los pensionados, debido a una serie de situaciones que atentan contra el derecho a recibir la pensión como corresponde, violando los principios consagrados en la Constitución Política de Costa Rica, Ley del Adulto Mayor y otras que protegen al sector de ciudadanos mayores.

A los actuales y futuros pensionados por ese regimen, a quienes se nos aplica la nueva medida o "varita mágica", se comete una enorme injusticia porque si no depositamos el dinero - el requisito número tres - no hay derecho a la pensión del Estado. Si existen injusticias contra los trabajadores más humildes, no podemos jactarnos que nos envuelve una inmensa democracia y paz para todos.

Mientras el Presidente dice sentirse ogulloso de pertenecer al "grupo del Adulto Mayor", éstos están recibiendo vejaciones y maltratos por el irrespeto a sus consagrados derechos de pensión, como la actualización de pensiones y el irrespeto a los fallos de la Sala Constitucional, según lo denuncia la Asociación arriba indicada.

Con este escrito, insto a todos los que estamos en trámite de pensión y pensión aprobada, a manifestar su criterio, sin miedo. En mi caso, protesto. Exijo una explicación de las autoridades de Gobierno. No más atropellos a nuestra dignidad y derechos. No permitamos maltratos a nuestro bolsillo, por cierto no abundante en dinero, como otros. No a la injusticia. No permitamos que nos conviertan en pensionados menguados.

¡A defender nuestros sagrados derechos, carajo!.

José Manuel Morera Cabezas
Archivista Registro Civil- T.S.E.

(Publicado en Diario Extra, sección Opinión, 14- diciembre 2007).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Sección Comentarios, 20 octubre 2007).

Rótulos en los buses

adobe @ 07:00

(Nota curiosa)

Mientras soportamos las enormes "presas" en la autopista desde Alajuela a la Capital, San José, podemos "matar el tiempo" de múltiples formas: leer el periódico, conversar, dormir, soñar, escuchar música.

Otro "pasatiempo curioso" es anotar y analizar los vistosos rótulos en el interior de los autobuses. Las presas de autos dan tiempo para recolectar la lectura impresa, todos los días, en diferentes unidades de transporte público. Analicemos.

"ASIENTOS DE PREFERENCIA". Constantemente no lo cumplimos, porque la cortesía y el respeto se van perdiendo. No le damos la mano o el lugar a quien más necesita, buscamos nuestra propia comodidad.

"LOS MONOS GRITAN, LOS PÁJAROS CANTAN. USTED USE EL TIMBRE". Hay buses que tienen en mal estado o no tienen la cuerda para halar, no queda más remedio que silvar, golpear, enojarse, o pegar un buen grito, como un mono.

A ciertos autobuses en Alajuela les cancelaron la puerta trasera para ganar espacio y en su lugar ubicaron - los calculadores empresarios millonarios - dos asientos más. Por casualidad también quitaron el rótulo "SALGA POR LA PUERTA DE ATRÁS". ¿Imagina el lector, si estuviera el rótulo?.

Otra unidad mostraba únicamente la "prensa del extintor", en caso de incendio, puesta al lado del chofer. Un rótulo aún visible, indica: "EN CASO DE INCENDIO, USE EL EXTINTOR". Bueno, con la prensa no podemos hacer nada...

Existe uno muy extenso. "NO PONGA EL PIE NI OBJETOS EN LA BARRA. NO USE LA MALDAD. BUSQUE EL BIEN DEL CONDUCTOR DEL BUS". Cuántas veces el mismo conductor no recoge al pasajero hacia la terminal o estación porque dicen que la barra está conectada?. Aquí no hay justicia ni el bien para el pasajero, quien junto al conductor, somos los que hacemos poderosas a estas empresas.

Hallamos mucha basura en las unidades de transporte público. Nos sentimos bien lanzando basura al suelo. Así, insultamos a YOYITO, aquella linda campaña para preservar el orden y limpieza en los buses y todo lugar. Bien por el rótulo, muy visible a todos: "SI AL PISO TIRA BASURA, USTED TIENE MUCHA PEREZA Y NADA DE CULTURA, USE EL BASURERO".

Hace muchos años, las empresas autobuseras no usaban barras electrónicas, existía el sistema de COBRADORES EN PERSONA. O, sea, un empleado que recorría el interior del autobus con la misión de cobrar a cada pasajero, el costo del traslado. Este importante elemento, lanzaba un mensaje oral a los usuarios, especialmente dirigido a los turistas extranjeros, al acercarse el bus al Aeropuerto. Decía a los cuatro vientos: "NAIDI (NADIE) VA AL COCO". El Coco, era el nombre inicial del Aeropuerto.

Hoy, la buena intención del cobrador, persona siempre muy humilde, es sustituída por un rótulo muy claro: "SI VA AL AEROPUERTO JUAN SANTAMARÍA, AVISE UN KILÓMETRO ANTES".

En varios autobuses encontramos este mensaje, muy conocido, fue una expresión del presidente de Uruguay, señor Sanguinetti, en su visita a nuestra Costa Rica:

"Donde hay un costarricense, esté donde esté, hay libertad". Nosotros le agregamos el siguiente comentario: que esa libertad le permita hacer el bien, el buen ejemplo, se encuentre fuera o en el interior del país.

Otro rótulo en el parabrisas del autobus: "PELOS". ¿Qué significa pelos en un bus de la Station Waggon?. Aclaramos que estamos en Alajuela. El sobrenombre es usual en esta ciudad. Pelos, es el apodo del conductor, un excelente y amable funcionario de esa empresa. Definitivamente, hoy viajamos con "PELOS".

(Publicado en La Prensa Libre, 17 febrero 2003).

25/05/2008 GMT 5

Don Paulino, espantos y tesoros

adobe @ 05:37

En la década de los años sesentas, los niños disfrutamos tiempos pacíficos, más tranquilos, con costumbres creencias y manifestaciones propias. Nuestros abuelos se reunían con sus nietos y toda su familia para contar historias, leyendas, cuentos infantiles, chistes y juegos.

Cualquier pieza de las casonas antiguas - corredores, patios, salas, habitaciones, al calor del horno de barro y el fogón - sirvió como marco especial para escuchar aquellas voces experimentadas y sabias. Existía mucha comunicación, respeto, fe, solidaridad, hospitalidad y más prácticas que mantuvieron unido el círculo familiar y vecindad. Las leyendas con mensajes y misterios nunca faltaron en tan importantes reuniones nocturnas.

Alrededor del abuelo ó de la abuela, unos sentados en bancos, escaños y suelo, con atención y en sus manos un "jarro" con espumoso chocolate - otras veces café o aguadulce - escuchaban al abuelo contar una de las tantas leyendas:

"Hace mucho tiempo en esta casona habitó una familia compuesta por ocho miembros. Usaron tenedores, cubiertos, lindos platos y cucharas confeccionados en pura plata. Estos implementos fueron guardados en cofres grandes también construídos en plata, enterrándolos en estas anchas paredes de adobes. Al pasar los años, algunos miembros de esa familia marcharon a tierras lejanas y otros murieron.

Bajo nuestros pies, en algún rincón está sepultado uno de ellos...moradores anteriores a nosotros escucharon - casi siempre en las noches - voces, pasos, ruídos y vieron pasar, de pared a pared, grandes sombras y oscuros bultos, algunos detuviéndose por segundos en el aire, hasta desaparecer. Gentes "sabedoras" de estas cosas misteriosas decían que bastaba con descubrir los cofres y fósiles para liberar la casa de tales misterios que hoy encierra...".

Los niños, concluídas las reuniones familiares, iban derecho a la cama a rezar el Rosario con sus abuelos, rogando a Dios y a la Vírgen que los acompañara todos los días en la vida y en la muerte.

Una noche, algo extraño invadió la casa y moradores. Llovía. Truenos y relámpagos cayeron fuertemente sobre calles empedradas y polvorientas, en casas de madera y adobes donde se guarecían los pobladores. La fortaleza centenaria, nuestra casa de adobes, resistía como las otras, el furor Natural al no cesar en lanzar fogonazos que parecían enormes flechas cargadas de fuego, caídas desde cualquier punto del cielo.

A esta mansión (analizar el capítulo "Así era nuestra casona"), casi un paraíso terrenal, llegó casi al anochecer, una viejecita a quien le decían Belén, más que tocando la puerta, empujándola con desesperación y llanto:

-¡Por favor...necesito ayuda, posada para esta hambrienta vieja, tengo frío y hambre!. ¡No me abandonen, por amor a Dios!.

Paulino, al escuchar los golpes y lamentos en la puerta de su casa, corrió a desactivar el picaporte y aldaba. El agua y el viento también ayudaron a empujar la mole de madera, solidarios con la viejecita a ingresar en el interior de la vivienda.

-¡Pobre mujer, estás entumida!.

-¡Sí, me muero... protéjame, lo suplico por el amor a Dios!.

-¡Oh, Dios! - Dijo el anciano.

La hospitalidad y confianza en la familia no se hizo tarde, ésta, compuesta por Paulino y su mujer, la hija mayor con el esposo y el niño, no extrañaron ni dudaron en socorrer de inmediato al ser humano en desgracia.

Adilia, la hija, extendió sus manos llenas de Dios, brindó calor humano, comprensión, alimento y abrigo para la desdichada mujer, símbolo de millones de seres humanos que deambulan por el mundo suplicando a gritos amor a quienes tienen suficiente techo y les sobra pan, pero montones con manos vacías de Dios.

Belén traía como estandarte un montón de pertenencias colgando de su frágil cuerpo: estatura bajita, delgada, enseñando su piel pálida y sucia, voz ronca, pelo negro desordenado por completo, hambre, sin familiar en toda la tierra, con pies casi descalzos, callosos, arrastrando pedazos de cuero sucio y hule hediondo.

La visitante ocupó un cálido rincón de la casa. La lluvia cesó.

Esa noche, el niño se sintió extraño. Manifestó a su madre la negativa e insistencia en no ocupar el rinconcito y calor de su abuelito, costumbre en dormir con él desde los primeros meses.

-Mamá, esta noche quiero dormir a su lado, no con abuelo "Pallino.

-¿Qué sucede, niño?. ¿Por qué abandonas al abuelito?.

-¡No...madre!.¡Es por esta noche!.

Adilia quedó sorprendida. No encontró razón o razones a esta decisión infantil. Accedió, aunque una gran duda penetró en su pensamiento. Un poco más tarde, casi todos iniciaron el descanso.

El menor mantenía los ojos despiertos, fijos en un único punto del cielo raso, sin mover un dedo siquiera, escuchando con enorme temor la conversación tan extraña, expresada por Belén.

La voz ronca que salía del rincón acogedor, parecía estar con alguien, allí, junto a ella.

-...Escucho su voz sobre mi cabeza...¡siento sus manos, padre!.

-Hija, junto al higuerón hay dos tarros grandes repletos con monedas de oro, uno; el otro, con monedas en pura plata. Sólo Usted, mi Belencita, puede llegar al sitio...

De pronto, ella recalcó no tener interés en ningún tesoro terrenal, su deseo era estar junto a él, un tesoro envuelto en la eternidad.

-Padre, las monedas le corresponden a Paulino, ¡entréguelas al viejo...no las quiero, papá!.

Al pronunciar con claridad la renuncia al capital y ofrecerlas al viejo don Paulino, cayó fulminada por el cansancio ó por alguna fuerza sobrenatural; al instante, asombrado aún más, el jovencito llevó sus delicadas manos a su boca y abrió más sus chispeantes ojos.

Minutos pasaron, varios minutos, un inmenso manto de tranquilidad cubrió la casa. Todo permaneció en silencio.

Horas después, el anciano quebró la paz que le daba el bendito sueño con un quejido de miedo, pidiendo auxilio. La tremenda inquietud regresó al hogar.

¡Con su grito desesperado casi agrieta las gruesas paredes de adobes!. Tenía los labios, boca y palabras secas, la piel fantasmal y sin fuerzas para sostener su diminuto cuerpo. Parecía un muerto.

-¡Dios mío!. ¿Qué sucede, papá?...¡Mi Dios!. Exclamó su hija, levantando los brazos y ojos al cielo, también pálida y temblorosa.

Pasaron segundos de mucha angustia, se hicieron eternos.

Sentado en una orilla del catre, el viejecito recibió el consuelo y caricias infantiles sobre su escasa cabellera y barba blanca, tan blanca como las paredes encaladas; así contó a quienes le rodeaban, la pesadilla. ¡Sí, una pesadilla verdadera!, esta vez sin chocolate.

"...abrieron lentamente la puerta del aposento por donde ingresaron ocho personajes muy feos y muy pequeños, todos vestidos con piel arrugada y pálida, igual a la mía...portaban filosos cuchillos en plata y puños dorados y con ellos subieron a mi cuerpo casi desnudo...brincaron sobre mis ropas, almohadas y cabeza..movían sus horribles cuerpos...".

Hizo una pausa para respirar hondo y tomar un poco de agua que la hija puso en sus labios.

Con...con mis manos, brazos y piernas luché hasta quitar tanto bichero extraño, huyendo por aquel boquete - señala con su vista cansada - del techo, otros cayeron al suelo, debajo del catre, despidiendo ruidos espantosos..."

A Adilia, se le inundaron los ojos de llanto y el chiquillo sintió rabia por todo el cuerpo.

Amaneció. Los primeros rayos del sol penetraron en las húmedas tejas, atacadas la noche anterior por el torrencial aguacero.

El niño, al sentir en su propio corazón y mente la misteriosa historia cuyo escenario fue el aposento y catre - el que compartía con don Paulino - corrió por toda la casa, inquieto, penetró al cielo raso, mostrando sus manos cerradas en señal de guerra. La sangre hervía, dispuesto a vencer con sus fuertes puños la invasión de las desteñidas y arrugadas figuritas nocturnas. No halló el menor rastro. ¡Nada!. ¡Nada pudo encontrar!.

Bajó cabizbajo, sin lograr el exterminio de los muñecos horribles que habían atravesado las paredes gruesas de adobes.

-¡Abuelo, mi abuelito!...¿Por qué lo abandoné...por qué?. Gritaba con insistencia.

Ella, la mujer bajita y delgada, no se enteró del caos y misterio originado en la vivienda, agradeció la hospitalidad y salió apresurada sin volver jamás. Siguió recorriendo caminos, encaramada en aquellos pies agotados y callosos en busca del ser amado, su padre, sin mencionar nunca las monedas doradas y plateadas.

Al fin, no pudo avanzar un paso más, hasta caer por última vez. Su alma emprendió el camino anhelado. A cada instante, los dos, disfrutan al lado del Creador, el Gran Tesoro Celestial.

La intención de desempolvar y traer hermosos recuerdos maravillosos, es destacar la imagen de nuestros abuelos y bisabuelos; extraer de las hermosas leyendas el mensaje ejemplar, lo positivo. No debemos olvidar la existencia de estos hombres sin riquezas en oro y plata; las grandes riquezas acumuladas fueron cofres repletos en experiencia y sabiduría, amor al trabajo, a la Patria, inquebrantable honradez y solidaridad hacia el más necesitado.

¿Cuántos Paulinos hacen falta ya en nuestras sociedades para combatir tanto egoísmo, la desconfianza, el individualismo, nuestro materialismo, la corrupción, pérdida de solidaridad, el desprecio, el amor al necesitado, el robo y la mentira, hoy realidades que invaden y debilitan nuestros hogares y Patria?.

Lo sucedido esa noche quedó en completo misterio, nunca encontramos explicación, aunque podría ser una coincidencia, un sueño, una pesadilla, situación que casi desintegra físicamente al abuelo, al abuelo cuenta cuentos... y a toda la familia.

(Publicado en EL ALAJUELENSE, La Nación, 18 al 31 octubre 2002).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Sección Comentarios, 24 nov. 2007).

(Mención Honorífica, concurso literario Universidad Continental de las Ciencias y las Artes (UCCART), "Primer Concurso de Cuentos de Terror", organizado por la escritora de Perú, Gladys Rossell.

A la entrega de premios participaron:

Alfonso Chacón, escritor. (Jurado).
Gustavo Naranjo, periodista. (Jurado).
Ovidio Muñoz, periodista. (Jurado).
Carlos Hincapié, cantautor, Colombia.
Lic. Wilberth Villegas, Rector UCCART. (Jurado).
Gladys Rossel, escritora, Perú, directora del Taller para Escritores.

San José, Costa Rica,

03 octubre 2003.Diploma

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