adobe.nireblog.com http://adobe.nireblog.com Le llamamos "adobe" al material extraido de la tierra, utilizado por nuestros abuelos para construir sus casas y muros. Con este material lograron paredes gruesas, frescas y fuertes. Actualmente, el adobe forma parte de la historia escrita por aquellos se Sat, 05 Jul 2008 23:38:50 +0500 adobe.nireblog.com http://nireblog.com/imagenes/logo.png http://adobe.nireblog.com http://nireblog.com Para José Manuel Morera http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/29/para-jose-manuel-morera http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/29/para-jose-manuel-morera El señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social en Costa Rica, Centroamérica, Licenciado Francisco Morales, tomó de su valioso tiempo, un espacio para responder mi inquietud. (ver mi sugerencia en el Diario Extra, con el título "Los cien artículos del señor Ministro de Trabajo", transcrito en esta página).

Transcribo sus palabras, publicadas en el Diario Extra, Sección Opinión, 23 junio 2008.

"El 9 de junio del 2008, el señor José Manuel Morera Cabezas comenta generosamente mis Cien Artículos en el Diario Extra.  Dice simpatizar con ellos y hasta considera saludable para los lectores conocer el pensamiento de los funcionarios de Gobierno. Hasta por eso le contesto.

Pública fue la interpelación y pública debe ser la respuesta.

Eso es algo de lo que hoy llaman rendición de cuentas del funcionario público. Más todavía: sin darnos cuenta y sin querer - ó queriéndolo, no sé - los políticos tenemos la tendencia a informar siempre lo que agrada. Lo que suena bien. Hasta, si se quiere, magnificamos las cosas que hacemos. Pero las cosas que no son tan gratas las minimizamos. Ese podría ser su caso.

Cuando asumimos el gobierno del Presidente Arias nos empezaron a llegar asuntos como el suyo, de funcionarios de diferentes instituciones públicas e incluso del poder central.

La administración anterior había emitido el Decreto 33080-MTSS-H que se refiere al cálculo de la deuda por cotizaciones al fondo de la pensión al valor actual. Los funcionarios esgrimen los mismos argumentos suyos.  Usted expresa que debió reintegrar el 50% de la suma adeudada para acogerse a la pensión.

Reitero que desde que asumimos el Ministerio estamos estudiando la situación. Hemos hecho reuniones en el Ministerio, en la Defensoría de los Habitantes y la última reunión con representantes de organizaciones interesadas fue en el Despacho del Ministro de Hacienda, funcionario competente y de reconocida sensibilidad social.

Ahora estamos esperando la respuesta de la Procuraduría General de la República a una consulta de la Doctora Lisbeth Quesada Tristán, Defensora de los Habitantes". 

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Sun, 29 Jun 2008 05:43:57 +0500
Apellidos y nombres más comunes en Costa Rica http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/21/apellidos-y-nombres-mas-comunes-en-costa-rica http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/21/apellidos-y-nombres-mas-comunes-en-costa-rica En Costa Rica, Centroamérica, tres apellidos se pelean el primer lugar. O sea, son los más populares. Por ahora, no tengo la cantidad de cada uno de ellos, hasta un nuevo estudio para lograr la cifra exacta. Ellos son.Ricardo Jiménez Oreamuno

- Jiménez
- Mora
- Rodríguez

En la fotografía, nuestro expresidente de Costa Rica don Ricardo Jiménez Oreamuno, períodos 1910-1914*1924-1928*1932-1936.

Otros ocupan posiciones más abajo que los anteriores. Citemos.

- González

- Hernández.

Otra gran variedad de apellidos son muy conocidos o populares. A saber.

Morales, Sánchez, Ramírez, Pérez, Calderón, Gutiérrez, Rojas, Morera, Vargas, Torres, Salas, Segura, Valverde, Villalobos, Araya, Herrera, López, Madrigal...

NOMBRES MÁS COMUNES

Los nombres más utilizados en nuestro país son:

- José
- María
- Jesús.

Sin duda, la influencia de estos nombres provienen de LA BIBLIA, posiblemente en otras naciones también son de uso popular.

De estos nombres, hallamos infinidad de combinaciones. Citemos algunas.

José María,
José Carlos,
José Enrique,
José de los Reyes,
María Cristina,
María Pura,
María Magdalena,
María Perfecta,
María de Jesús,
Rey de Jesús,
Jesús de Nazareth,
María Elena,
María José,
Virgen María,
María Iluminada,
María Ester,
María Preciosa,
Jesús Antonio,
Jesús María,
Estrella de Jesús,
Teresa del Niño Jesús,
Reina de Jesús,
Sacramento de Jesús,
Jesús de los Ángeles...

DATO CURIOSO O DESTACADO

Corresponde al nombre MARÍA DE LOS ÁNGELES. Es posible que en todas la combinaciones de apellidos, existe por lo menos una mujer con ese hermoso nombre. En la combinación de los apellidos RODRÍGUEZ-RODRÍGUEZ, existen 28 PERSONAS con igual apellidos y nombres.

INFLUENCIAS MODERNAS

Hoy, los nombres van cambiando. Nos adaptamos a otras influencias. Las nuevas generaciones reciben el bombardeo de otras culturas con la facilidad de acceso a los adelantos tecnológicos que hacen mayor la comunicación y conocimientos. Es ya normal, encontrar nominaciones difíciles en su escritura y pronunciación, aplicados a niños y jóvenes. (ver listado de nombres en este blog).

NOMBRES DE NUESTROS EXPRESIDENTES Y JEFES DE ESTADO

- Oscar Arias
- Cleto González
- Ricardo Jiménez
- Jesús Jiménez
- Juan Mora
- José Rafael De Gallegos
- Bernardo Soto
- José María Montealegre
- José Joaquín Trejos
- José María Figueres
- Rodrigo Carazo
- Luis Alberto Monge
- Mario Echandi
- Otilio Ulate
- Teodoro Picado
- Rafael Ángel Calderón
- León Cortés
- Julio Acosta
- Braulio Carrillo
- Manuel Aguilar
- Francisco Morazán
- Francisco María Oreamuno
- Daniel Oduber
- Juan Rafael Mora
- Bruno Carranza
- Tomás Guardia
- Aniceto Esquivel
- Vicente Herrera
- Próspero Fernández
- Carlos Durán
- Rafael Yglesias
- Ascensión Esquivel
- Alfredo González
- Federico Tinoco
- José Figueres.

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Sat, 21 Jun 2008 04:03:42 +0500
¡Pagador, pagador, viene el pagador! http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/04/pagador-pagador-viene-el-pagador http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/04/pagador-pagador-viene-el-pagador Anécdota,
a mis compañeros de trabajo,
en el Tribunal Supremo de Elecciones y
Registro Civil de Costa Rica. C.A.

Cada quincena, un personaje muy conocido en nuestra Institución, visitó nuestro centro de trabajo, con la fácil misión de localizar a cada funcionario. Recorrió los principales puntos del edificio, sus oficinas y pasillos, lo conocía como sus propias manos o su casa. Bievenido por todos, recibió sonrisas, saludos, deseos de buena suerte y apretones de manos. Nadie le hizo "malas caras".

La mayoría del personal, no conocíamos su nombre y apellidos, no era un requisito; el requisito fundamental era conocerlo físicamente, inconfundible de las demás gentes. Nos alegramos cuando descendía del automóvil, siempre necesitamos su presencia y servicios.

Caso contrario, él sí debía conocer nuestra identidad, el nombre, apellidos y número de cédula.

Siempre venía acompañado. Traía bien agarrada entre sus manos, una hermosa compañera, millonaria, vestida de cajita, con olor a madera.

Para nuestro interés, lo conocimos con el sobrenombre de "El pagador". Éste, conoció los datos personales incluídos en nuestro principal documento la Cédula de Identidad, nos comparó con la fotografía, hasta podía observar o conocer el salario devengado, correspondiente a cada trabajador, ocupara el puesto de oficinista, archivista, conserje, conductor de vehículo, guarda de seguridad, electricista, director o magistrado.

Nuestro pancito de cada día, el salario por nuestro trabajo, lo traía en perfecto orden, metido en el seno de la fiel compañera. ¡Nada de computadoras, claves de acceso o barras electrónicas!. Traía millones de colones archivados alfabéticamente.

Cada día de pago, quincenal, su ingreso al edificio se anunciaba con alegría, hasta en el portón principal del edificio lo esperábamos, como aquellos niños que iban a tomar a su maestra de escuela para ayudarla en traer sus pertenencias.

¡Pagador, pagador, viene el pagador!.

Y al instante paralizábamos nuestras funciones, eso sí, sin descuidar un minuto al usuario, quien ha recibido el mejor trato y capacidad de sus funcionarios.

Con la identificación en mano, recibimos el ansioso cartoncito de papel llamado "Giro". Nunca le hicimos huelgas o manifestaciones en las calles porque siempre recibimos el salario el día indicado. A nadie defraudó ni evadió.

Ese memorable día, siempre en la mañana, rendía menos la producción del trabajo porque por fuerza mayor había que "escaparse" - con el consentimiento de la jefatura - para convertir el papel en otros más vistosos llamados billetes y monedas.

Algunos, en forma individual, hacían el canje en la Pagaduría Nacional o en las ventanillas de los Bancos; otros, formaban grupos pequeños, de dos o tres personas, por turnos, para no dejar desiertas las oficinas.

Ya por tener a "don" dinero en las manos, de regreso a los puestos de trabajo, nunca faltó el refresco, helados, empanadas con cafecito en algunas de las soditas vecinas o en el Mercado Central, cumplir con un encargo, pagos de la luz, teléfono u otros servicios; también los numeritos de siempre: abonos a las deudas con el "polaco" o la prestamista de dinero, rifas, cooperativas, compra de lotería, "tiempos" y otras diligencias no menos importantes.

Si por algún atraso propio, se nos iba el Pagador con el giro, la alternativa era recorrer la "ruta de pago" en otras instituciones hasta "darle caza" - Estadísticas y Censos, la más cercana - o esperar tres días hábiles para retirarlo en la Pagaduría Nacional. ¡Sí, tres días después!. Bueno, así nos rendía más el dinero.

La otra gran opción para cambiar el giro, consistía en utilizar el servicio que nos brindaba un compañero de la oficina. Siempre protegido por dos "guarda espaldas" (desde luego, compañeros), se echaban encima la inmensa responsabilidad de ir al Banco, hacer la enorme fila y traer el dinero de cada funcionario. En un bolso negro, puro vinil, casi blindado, escondían el sustento de nuestras familias, burlando siempre a timadores y ladroncillos de la calle.

Aquellos valientes, traían el salario de cada uno tal como lo solicitamos, previo a un listado donde se indicaba tantos billetes de mil (no habían inventado los tucanes, o sea, nominaciones de cinco mil colones), una cantidad de cien, quinientos, de cinco y tanta cantidad en monedas para uso telefónico y pasajes para los autobuses. Hoy, nadie se atrevería a manejar el dinero ajeno, por aquello, principalmente, de la inseguridad ciudadana en las calles.

Un día, al Pagador lo desaparecieron, junto con la fiel compañía. Jamás volvieron a nuestras oficinas, pasillos y archivos.

La tecnología hizo de las suyas. Pagador y cajita de madera, los mandaron al olvido, ya estaban viejos y obsoletos. A cambio, nos trajeron una maquinita con teclas, pantallas y papel, sin brazos y manos para estrechar nuestra amistad y cariño. Cuando nos falla y nos niega la plata, tan solo porque se le "cayó el sistema", nos hace recordar al personaje de la cajita mágica quien nunca nos dijo estar "temporalmente fuera de servicio", más bien , nos prometía volver la siguiente quincena, si Dios lo tenía con vida.

Posiblemente, al aparato en mención, como le sucedió al pagador y la cajita, será reemplazado porque así avanzamos de la mano con la cambiante tecnología que todo lo convierte en obsoleto. Quién va a saber si nos inventan una máquina que nos pueda acompañar a una escapadita y al cafecito en algún lugar de la ajetreada y peligrosa Capital, mientras subimos la cuesta que nos falta hasta llegar a obtener la justa pensión...

Un eterno agradecimiento a todos los funcionarios de la Pagaduría Nacional de Costa Rica, muy en especial a los que desempeñaron la labor de "Pagadores ambulantes" y felicitaciones al personal del Tribunal Supremo de Elecciones y del Registro Civil de Costa Rica, quienes día a día, fortalecen los pilares de nuestra democracia.

José Manuel Morera Cabezas
Archivista Registro Civil.

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Wed, 04 Jun 2008 05:12:23 +0500
Costa Rica, voto ejemplar http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/01/costa-rica-voto-ejemplar http://adobe.nireblog.com/post/2008/06/01/costa-rica-voto-ejemplar "Iraquíes se lanzaron a las calles para demandar elecciones y elegir un gobierno". Así indican los cables de noticias publicados en LA PRENSA LIBRE (de Costa Rica, Centroamérica), Sección Internacionales, del veinte de enero reciente.

Esta información me hizo recordar un trabajo escrito realizado por mi hija en su época de estudios secundarios, hace más de una década.

Recolectó, de la prensa nacional de Costa Rica, las noticias con el tema de los procesos electorales y elecciones en varios países de nuestro continente y del mundo, e hizo una comparación con Costa Rica. En esas informaciones se destaca la inconformidad de los pueblos por no tener acceso a las urnas para elegir libremente y en paz a sus gobernantes.

Algunos conceptos de su trabajo, indican: "En Checoslovaquia - hoy dividida - miles de personas reunidas en la Plaza Wenceslao reclaman elecciones libres; mientras en Albania se elige por primera vez, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".

En Filipinas, la jornada electoral se destacó por el robo de urnas y votantes que sufragaron en varios puestos. En la India, los comicios fueron aplazados tres semanas debido al asesinato de Rajib Gandhi. Y, en el Reino de Nepal, por segunda vez en la historia después de treinta y dos años, se celebran elecciones.

En Pakistán, la Primera Ministra Benazir Bhutto proclamaba la victoria en las terceras elecciones que sucedían en cinco años. Anteriormente, había acusado a las autoridades de robarle el triunfo en las elecciones parlamentarias.

Los angoleños votaron por primera vez en su historia, dieciocho meses después del fin de una de las guerras más sangrientas del continente africano; en Nigeria los militares anularon la primera elección presidencial y al Tribunal de Elecciones, de esta forma detuvieron la transición hacia un régimen civil.

El presidente de Estados Unidos precisó que su país apoyaba el proceso tendiente a efectuar elecciones libres y justas en la ex-Unión Soviética.

En América Latina - omito el nombre de los países - han muerto decenas de personas en el proceso pre-electoral y durante las elecciones. En un país de esta región, se convoca a todos los sectores de la nación a unirse y realizar elecciones claras y ejemplares; en otras naciones los procesos electorales han sido tutelados y manipulados por militares y dictaduras.

En Costa Rica, Centroamérica, el panorama es diferente: a escala mundial y propia se elogia la pureza del sistema electoral. Aquí, el pueblo decide en las urnas electorales sin necesidad de reclamar elecciones libres porque somos testigos directos; no existe el fraude ni robo de urnas, no sufragamos en varios sitios, no padecemos la sombra del secuestro, amenazas, terrorismo o asesinatos, no anulamos elecciones ni tribunales electorales, no dependemos de la sombra del militarismo. Elegimos libremente.

Cada cuatro años nos corresponde dar una lección al mundo: ratificar el civismo del pueblo costarricense ante las urnas de elección popular; destacar el trabajo abnegado y cristalino de sus organismos electorales, con la plena convicción del respeto del orden jurídico en los procesos electorales, y en la creación y funcionamiento de los partidos políticos.

Hoy, los adultos debemos crear conciencia en nuestros hijos para que juntos defendamos y fortalezcamos este derecho, obligación y privilegio; situación que muchos pueblos no conocen; y hoy, como en Irak y otros países, reclaman en las calles ensangrentadas por la guerra, en las cárceles o en el silencio de la muerte.

Nosotros, por ser pueblo elector, debemos exigir a nuestros líderes políticos cumplir con sus obligaciones, cumplir con lo que se promete y así evitar que nuestros jóvenes y niños sientan indiferencia hacia las instituciones democráticas, partidos políticos y políticos.

José Manuel Morera Cabezas

(Publicado en EL ELECTOR, (Órgano informativo del T.S.E). 03- 2004).

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Sun, 01 Jun 2008 06:13:10 +0500
Los cien artículos del Ministro de Trabajo http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/31/los-cien-articulos-del-ministro-de-trabajo http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/31/los-cien-articulos-del-ministro-de-trabajo Simpatizo con las manifestaciones por escrito del señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social, expresadas en su columna del Diario Extra, porque trata diferentes temas que importa al trabajador. Hoy celebra el artículo número cien, según sus manifestaciones.

Es saludable porque nos ayuda a conocer su pensamiento y, a la vez, comparar sus criterios con los propios, coincidiendo o no con nuestra posición.

Esta particularidad del señor Ministro de Trabajo, nos permite dirigirnos a él y sugerir algún tema, especialmente dedicado a la clase trabajadora.

No he leído los cien artículos escritos por don Francisco Morales, pueda ser que en alguno el señor Ministro haya tocado un tema que interesa a determinado sector laboral. Si no es así, le sugiero con todo respeto, referirse a lo siguiente.

A la disposición que obliga a los pensionados por el Régimen de Hacienda, reintegrar cierta cantidad de dinero, por concepto de un reajuste "en razón de la diferencia que existe entre el porcentaje de cotización que corresponde al régimen de Seguro Obligatorio de Invalidez, Vejez y Muerte que corresponde al régimen de Pensiones y Jubilaciones de Hacienda determinado conforme el reglamento de la Ley Marco de Pensiones Número 33080-MTSSS-H, publicado en la Gaceta Número 98 del 23 de mayo del 2006; o bien, acogerse a lo dispuesto en la Ley número 7302 del 15 de julio de 1992, en la que dispone que al menos el cincuenta por ciento del monto total adeudado deberá cancelarse inmediatamente y el porcentaje restante se cancelará por medio de una deducción mensual a la pensión, cuyo monto se fijará en forma tal que la deuda sea cancelada en su totalidad en un plazo máximo de cinco años".

Lo que no entendemos es el por qué antes era manejable el reajuste y ahora es tan duro e injusto para el bolsillo. Hoy, la diferencia son millones de colones.

En mi caso particular, lo explico con números, para poner un ejemplo que igual afecta a decenas de trabajadores del Estado, a tal punto que muchos no logran reunir tal cantidad de dinero y prefieren seguir laborando, aunque ya las cuotas y la edad están cumplidas, como lo dicta la Ley, para optar por la pensión. Estos son los números.

POR REINTEGRO: "Un millón quinientos ochenta y ocho mil quinientos cincuenta y nueve colones con noventa y ocho céntimos".

POR AUXILIO DE CESANTÍA: "Dos millones setecientos noventa y un mil cuatrocientos ochenta y seis colones con noventa y ocho céntimos".

POR PENSIÓN COMPLEMENTARIA: "Un millón setecientos mil colones".

Mi pensión, no es una pensión de lujo, pero el reintegro que debo realizar (ya cumplí con el cincuenta por ciento(50%), sí lo es, según la capacidad del forro de mi bolsillo. Gran parte o "tajada" de estos ingresos, se van en el reajuste. Gracias a los bolsillos de algunos familiares, logré reunir el cincuenta por ciento para lograr mi pensión, como ex funcionario del Tribunal Supremo de Elecciones y Registro Civil.

Deseo la opinión del Licenciado Morales. En el DIARIO EXTRA del 14 de diciembre del 2007, Sección Opinión y en LA PRENSA LIBRE del 20 de Octubre, Sección Comentarios, del mismo año, manifesté mi inquietud y protesta ante esta injusticia a los Pensionados de Hacienda y exigí una explicación del Gobierno sobre el tema. No he encontrado una respuesta. Sí, el apoyo de varios trabajadores afectados por la misma causa.

Esta, creo, es una excelente oportunidad que planteo al señor Ministro Francisco Morales, para que en uno de sus próximos temas, ocupe un espacio mi proposición, en su interesante "centenaria" columna.

Atentamente,

José Manuel Morera Cabezas
Cédula 9-014-438
jmorera50@hotmail.com

(Publicado Diario Extra, Sección OPINIÓN, 09 junio 2008).

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Sat, 31 May 2008 08:01:48 +0500
Heroísmo de una mujer http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/30/heroismo-de-una-mujer http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/30/heroismo-de-una-mujer (Tomado de la vida real...)

Llegaron de otra nación. La hospitalidad y solidaridad del pueblo les permitió un pedazo de tierra para establecer sus vidas, un rincón pacífico, con trabajo y sin guerras. Tierra dónde plantar sus aspiraciones y la oportunidad de ganar el pan de todos los días.

Amaron la nueva Patria, la respetaron. Su presencia fortaleció la paz, el trabajo y la comprensión con los demás. La Patria acogedora vio nacer otros hijos, felices en tierra de hermanos.

En el amplio corredor de la casa, adornado con preciosas plantas, la viejecita del barrio recuerda la verdadera historia de esta emprendedora gente, en especial la vida del hijo menor, Ernesto.

"Ernesto, mostraba su cuerpo fornido, enérgico, puños y  piernas fuertes como el hierro, cabello negro, rizado, piel oscura, de buenos sentimientos. Éste, se enamoró de Esperanza, joven, piel blanca, ojos negros, muy humilde, trabajadora.

Unieron sus vidas por varios años...

Ernesto inicia inexplicablemente el olvido de las enseñanzas de sus viejos; desvió el camino del amor, su mirada sufrió transformaciones hasta llegar el cambio, el trato hacia su amor Esperanza se convirtió en una verdadera pesadilla; el amor de años antes, decayó por completo. Su fuerza física y palabras durísimas cayeron sobre la vida tranquila de Esperanza, mujer siempre vestida de paz y amor.

Fue empujado al sendero del vicio, alcohol, pleitos callejeros y droga. Renunció al amor de su hijo, oculto aún en el vientre. Su hijo, sin haber nacido, empezó a sufrir.

El barrio, el corazón del pueblo, sintió tristeza y temor. La paz se quebró.

...Vida ingrata en Esperanza, con heroísmo trajo un nuevo ser. El pueblo lloró alegría al sentir en sus venas la nueva vida y admiración por ella.

El niño y su madre no soportaron tanta presión y desesperación. Esperanza tomó la decisión valiente. Abandona a Ernesto. Él, desdichado, se aleja del pueblo, marchando a otras tierras por varios años. Al regresar, reanuda la crisis, con solo estar allí".

Con muchísima nostalgia, la viejecita sigue contando:

"...la gente del barrio continúa sufriendo la inquietud de aquellos mártires. Emilio, ya con seis o siete años, asiste a la escuela, acompañado de un inmenso temor a salir a la calle y desprenderse de la mamá, incluso, para llegar al centro de educación, jugar en las plazoletas o relacionarse con los amigos de la misma edad.

Esperanza y su hijo, siempre huían ante la mínima presencia de Ernesto. Aquella imagen transformada les causaba un gran temor. Era normal, casi a diario, las escenas angustiosas, casi todos los días. Juntos, al ver o tener aviso de su imagen cerca de ellos, tomaban la casa como trinchera para proteger sus cuerpos y angustias.

Sentían el temor más grande del mundo. Ventana y puerta - confeccionadas en gruesa madera - fueron reforzadas con picaporte y un tablón de lado a lado, a lo ancho de la puerta. Madre y niño vivieron casi encerrados. Nunca faltó el cajón o mueble arrecostado en la puerta como un punto de apoyo para evitar el ingreso, así lo sintieron siempre. Mejor dicho, prisioneros, imaginaban la demolición de la vivienda, tanta la angustia y temor.

Él, Ernesto, observaba la huída hacia el refugio de adobes, mientras al otro lado cuatro ojos y una sola angustia miraban por alguna rendija dejada por la ventana y puerta; terrible inquietud y desesperación permanecieron en el corazón y mente de madre e hijo, ante la fama y fortaleza física del hombre. Más tarde, muy tarde después, la puerta se abría, tímidamente, con el temor de hallar aunque fuera la sombra de su padre y esposo.

Tiempo y angustias no cesaron...muchos años casi en cautiverio.

Mientras eso ocurría en la trinchera, las andanzas del hombre eran más visibles. Obtenía grandes triunfos en pleitos callejeros y en bares porque sus puños y piernas de hierro no desmayaban...eran casi invencibles. Muchas veces fue detenido por autoridades del orden público, esposado, golpeado a culatazos y garrote, encerrado en los calabozos.

Emilio y Esperanza conocían esta violenta realidad...la sentían en carne propia.

Un día, a cien metros de la casa, sobrevivió a una lluvia de balas. Un encuentro más con la violencia y casi con la muerte. Ubicados uno frente al otro, separados por solo ocho metros, alguien pronunció su nombre...¡Ernesto!. Las manos temblorosas activaron el arma de fuego disparando cuatro o cinco veces, dos perforaciones en su cuerpo y los otros quedaron grabados en un muro de cemento y piedra, como testigos de tal aventura que movilizó a autoridades y pueblo. Y aterrorizó más la vida en la heroica madre y su tierno hijo.

Así era la vida de Ernesto.

 Años más tarde, el martirio de los tres llegó a su final.

Una noche de mayo, Emilio sintió que el corazón le hablaba. Expresó a su madre que el cielo estaba triste, lleno de misterio, que nada movía ni una hoja de los árboles. Sentía muy incrustado en su mente, algún presentimiento.

Al día siguiente, en las primeras horas de la mañana, un grupo de gentes del lugar llegó a la casa de adobes, manifestando la noticia de una muerte. Sí, de una muerte que se veía venir en cualquier instante y en forma violenta.

"Lo mataron, lo mataron, Ernesto ha muerto", decían. Sí, en un pleito callejero quedó tendido.

Uno del grupo abrazó a Emilio. Sus inocentes ojos brillaron. "Vamos donde tu padre", le dijo. Puso resistencia, tenía más temor. Su cuerpecito vibró en escalofríos. Esperanza miraba a su hijo, no aguantó el dolor y de sus ojos brotaron miles de lágrimas.

Recuperada un poquito, abrazó más a Emilio, le dio valor y algo de sus propias fuerzas.

La gente que llegó con el aviso, acogió al niño. Lo llevaron ante su padre. Frente al cuerpo inerte, lloró más, oró, con mucho temor tocó su cabeza y apresurado se fue en busca de Esperanza.

Ernesto, por última vez, pasó frente a la casa. Mucha gente lo acompañó. Al pasar el desfile fúnebre la gente miraba la estructura de adobes y madera, visible con un lazo negro en la puerta. Esperanza, muy triste, miró la gente, entre ella divisó a Emilio, caminando pensativo, con la mirada puesta en el suelo, rumbo a la morada final de su padre..."

Hoy, no está con nosotros la valerosa pareja quien plantó la familia en nuestra tierra, no está la viejecita de la historia...ni Ernesto. Ellos están compartiendo la casa y presencia del Creador.

Esperanza y Emilio continuaron sus vidas. No olvidaron el sendero doloroso del pasado, mientras sus miradas apuntan - no a través de las rendijas - al mañana, a un mañana sin violencia y temores.

Conclusión:

Esta dura historia sucedió hace más de medio siglo, mas es vigente porque cientos de casos han repetido con saldos más dramáticos y trágicos, donde la mujer y sus hijos se enfrentan a la fuerza desbordada de su pareja; ésta, envuelta en la violencia verbal y física, producida casi siempre, por la influencia de las drogas, la fuerza corporal y el machismo, elementos que conducen al ser humano a actuar sin control, generando grandes tragedias e injusticias en los hogares nacionales y en cualquier sociedad del mundo.

Ante este ejemplo de dolor y temor que enfrentaron madre e hijo, hoy abundan dolorosas realidades en nuestros hogares, de ahí que debemos hacer un ALTO, hacer conciencia e impedir la agresión de todo tipo a nuestras valerosas mujeres y sus familias.

Hoy, lloramos la muerte de muchas mujeres e hijos. Si no paramos esta carrera armamentisa en nuestros hogares, mañana será más violenta nuestra sociedad.

Violencia en mujeres

¡DETENGAMOS LA AGRESIÓN A NUESTRAS MUJERES Y SUS HIJOS!.

Aclaración: este escrito es un bosquejo de la historia. Más adelante, trataré de completarlo y así manifestar de la mejor forma la idea principal de estos sucesos, acaecidos hace más de cincuenta años.
Los nombres utilizados son inventados, no el contenido.

Esperanza, es mi madre,
Ernesto, es mi padre,
Juana y Calixto, la pareja, los abuelos.
Emilio, José Manuel Morera. Mi idea es llevar un mensaje a todos los hogares de mi país, y si es leído fuera de las fronteras nacionales, sea bienvenido y comprendido. Muchas gracias, estimado lector. Dios lo bendiga a Usted y su hogar...

(Publicado en EL ALAJUELENSE, La Nación, 06-02-2003).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Revista ABANICO, 3-02-2004).

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Fri, 30 May 2008 04:38:08 +0500
Camino a Zoncuano de Acosta http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/29/camino-a-zoncuano-de-acosta http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/29/camino-a-zoncuano-de-acosta (Una anécdota, a mis compañeros de trabajo
en el Registro Civil y Tribunal Supremo de Elecciones, Costa Rica). 1977.

Decenas y docenas de anécdotas quedaron plasmadas en nuestras mentes, producto de aquella época cuando los funcionarios del Registro Civil, nos metimos en montañas, ríos, mares, islas, viajes en helicóptero, carros, pangas, trenes, avionetas, largas caminatas envueltas en polvo, sol y lluvias, expuestos a muchos riesgos, pero siempre con la sagrada intención y voluntad de cumplir con las tareas encomendadas por nuestra Institución, pilar de nuestra democracia.

El programa de Cedulación y Empadronamiento Ambulante (más conocido como giras de "cedulación casa por casa"), fundado en 1964, nos dejó enormes experiencias y mucha historia para escribir. ¡Cuántas historias!.

Recién ingresado a la Institución, en enero 1976, me asignaron la tarea de entregar una docena de cédulas de identidad, allá en el escondido Zoncuano de Acosta.

Hasta Sabanillas (del Cantón Acosta, San José, Costa Rica), tenía acceso el vehículo del Tribunal Supremo de Elecciones (un auto rural); de este punto en adelante, el viaje sería a pie, a caballo, en mula o "volando", si lo podía hacer.

En ese lugar, un hermoso lugar rodeado de montañas, don Teófilo, un verdadero campesino puso a mi entera disposición el medio de transporte para el viaje, la inquieta mula "Platera". El desconfiado animal desde que me miró, sintió molestia o incomodidad con el nuevo y desconocido "jinete". Ya en el quebrado terreno, no quería avanzar ni un metro, lanzaba una mirada no muy amistosa hacia mi persona, mientras una enorme hondonada nos esperaba hasta llegar al río.

Desesperado porque temía no cumplir con la misión de llegar al pueblo y entregar la cédulas de identidad al ciudadano, mil veces le grité, injustamente:"mula inútil, sólo para mula sirve"; a la vez, le daba con un "chilillo" provocando más antipatía hacia el funcionario público, burlándose con fuertes giros hacia la derecha e izquierda. 

Inicié el descenso con la mula, pero tirada de la rienda, a pie.  El campesino  había señalado que al otro lado del río, encontraría dos caminos, el de la izquierda conducía a Zoncuano.

Mi mala suerte continuó porque no logré divisar dos caminos, sólo uno estaba a mi vista. "¡Dios mío, cuál es el otro camino!". Dejé a "mi amiga" bien atada a un tronco, para continuar la caminata a pie, esta vez para cruzar el río y buscar el otro sendero. Todo era espesor, mucha vegetación. Un único camino. La desesperación me invadió por completo. No sabía qué hacer.  

Decidí regresar  al margen donde había dejado a Platera y en medio río, resbalé en varias piedras y caí al agua, recibido por algunas piedras.  Asustada, dejó su amarre y escapó hacia arriba con mis pertenencias y, lo más importante, las cédulas de identidad.

Con mucho esfuerzo físico, tensión, con las rodillas y brazos golpeados, logré darle captura, sin escapar a una nueva regañada, que mejor no repito por respeto al lector y al periódico que me da la oportunidad de contar esta historia.

Levanté la vista al cielo, en señal de agradecimiento porque tenía de nuevo en mi poder los documentos de identificación.  Ya sentado en una piedra del camino, hablé con Dios: "Dios mío, estoy extraviado y agotado, ayúdame encontrar Zoncuano y sus pobladores para cumplir con la entrega de cédulas y no quedar mal en la misión que me dieron".

Dios me escuchó y ayudó. Media hora después o un poquito más, divisé en lo alto a un hombre a caballo. A cada instante, se hacían más grandes y visibles. Ya frente a frente, le expliqué de dónde venía, el por qué estaba aquí, cuál era mi misión. Además, la razón de mis golpes y el comportamiento de Platera.

"No se preocupe, joven (tenía 26 años, pelo abundante y negro), voy camino a Zoncuano de Acosta, a mi casa". Serafín, un campesino del lugar, un ángel con sombrero, alforjas y machete, montado a caballo, enviado por Dios, puesto a mi disposición. Un campesino pobre, rico en humildad, colaborador, hospitalario, me dió la mano.

"¿Es la mula de don Teófilo?", hizo la pregunta. "Sí, excelente compañía", le dije.

"A ver, trépese, amigo". Mil costos, la mulita siempre daba giros hacia la derecha e izquierda. Definitivamente, nunca me aceptó. El angelito bajó de su caballo, llamándole la atención con voz fuerte,  hasta lograr que yo estuviera sobre aquel animal e iniciar el camino hacia Zoncuano de Acosta.

El colmo, don Teófilo, tuvo que halar la rienda de Platera, durante todo el camino, hasta llegar al ansiado lugar.   

En su humilde casa le mostré las cédulas de identidad. "Este es mi papá, este soy yo, este vive por allá, este ya se fue del pueblo". A todos conocía,  son sus vecinos y familiares.

Por fin, entregamos once cédulas. ¡Sí!. Dios, Serafín y yo en ese momento fuimos funcionarios del Registro Civil y Tribunal Supremo de Elecciones porque la acción, la voluntad de los tres se unió para hacer llegar el principal documento de identificación a las manos del ciudadano.

En carne propia aprendí que, cuando iniciemos nuestras funciones, pidámosle a Dios que nos ayude, aunque en ese momento no estemos en dificultades. Pongamos todo nuestro empeño en viajar por el camino correcto para cumplir con nuestras tareas y aceptemos la ayuda, experiencia o conocimientos de quien comparte nuestro trabajo, aunque no se llame Serafín...

(Publicado en El Elector(T.S.E), sección Opinión, Julio 2005).

(Publicado en La Prensa Libre, sección Comentarios, 10 set-2004).

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Thu, 29 May 2008 05:28:47 +0500
¿Hacia dónde vamos? http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/28/hacia-donde-vamos http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/28/hacia-donde-vamos Cada día, a cada instante, el ser humano contribuye con mucho entusiasmo en destruir su propia casa, el planeta Tierra.

Nos desvelamos por contaminar los ríos, lagos y mares; destruimos nuestros bosques y envenenamos las tierras; extinguimos las diferentes especies animales; ampliamos rápidamente las desigualdades e injusticias sociales y económicas, somos culpables por el cambio climático y muchas otras acciones violentas contra la vida en la Tierra y la felicidad del mismo hombre. Para nadie es un secreto, nos destruimos a sí mismos. Sabemos hacia dónde vamos y no paramos los actos irresponsables.

Basta analizar las estadísticas y mensajes sombríos mostradas por varias instituciones mundiales, para darnos cuenta cómo estamos en Nuestra Casa y qué hacemos para dañarla.

La Doceava Conferencia Internacional sobre S.I.D.A, creada en 1985, reporta que en el mundo han muerto once millones de seres humanos y 30.6 son portadores del V.I.H (inmunodeficiencia humana).

La Organización Mundial Meteorológica (O.M.M) indica que las medidas internacionales adoptadas pra detener la reducción de la capa de OZONO, darían resultados positivos a mediados del próximo siglo, pero existe la duda en conseguir los objetivos esperados. Esa reducción (agujeros) es provocada por las emisiones de monóxido de carbono, como también el uso del C.F.C (cloroflurocarbono) utilizada en los aerosoles y sistemas de refrigeración.

Otros números nada prometedores son los señalados por el Director General de la O.N.U, Hiroshi Nakajina: en los países menos adelantados, tres de cada cuatro personas mueren antes de los cincuenta años; más de la tercera parte de la población mundial carece de acceso a medicamentos esenciales y la espantosa pobreza de millones de seres humanos.

El Instituto Worlwach, en Washington, indica: uno de cada tres niños está subalimentado, tres millones de infantes fallecen anualmente debido a enfermedades previsibles con el uso de vacunas, un millón de mujeres mueren cada año por problemas en la reproducción , mil doscientos veinte millones de seres humanos carecen de agua potable y mil millones de adultos son analfabetos...

La producción, trasiego y consumo de drogas va en ascenso, donde las víctimas principales son nuestros jóvenes y niños en todo el mundo, al punto que la O.N.U ha tratado este asunto en New York ,instando a la unión mundial a combatir esta epidemia.

Mientras estas grandes tragedias van en aumento, el mundo desarrollado tiene acceso fácil y abundante a bienes y servicios como salud, educación, entretenimientos y lujos; a la vez, se gastan millones de dólares - $780.000 (setecientos ochenta mil millones de dólares)ANUALES, según la O.N.U - en mantener y renovar fuerzas militares, lo que significa un gigantesco negocio para muy pocos y muerte y destrucción para millones de seres en el mundo.

Estos datos sombríos podríamos actualizarlos, posiblemente con resultados aún más alarmantes.

Hoy, el Director General de la FAO, Organización para las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Jacques Diouf, en la Cumbre Mundial de Roma, ha solicitado a los líderes mundiales $ 30.0000 millones (de dólares) anuales para dar más apoyo a la agricultura y evitar amenazas futuras a conflictos generados por falta de alimento. También destacó que en el 2006 se gastaron $ 1,2 billones de dólares en armamento.

Mientras este dinero se emplea para la guerra, represión y destrucción de la humanidad, el sector de la paz debe suplicar por la obtención de ayuda para combatir el hambre, la enfermedad y la muerte.

p>El hombre, con sus actuaciones irresponsables e irracionalidad se empeña diariamente en cargar el planeta de enfermedad, desempleo, egoísmo, injusticias, explotación, hambre y constantes guerras...

(Publicado periódico regional VECINOS, La República, 2002).

José M. Morera Cabezas

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Wed, 28 May 2008 23:22:19 +0500
Poseer dinero...¿nuevo requisito para la Pensión de Hacienda? http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/26/poseer-dineronuevo-requisito-para-la-pension-de-hacienda http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/26/poseer-dineronuevo-requisito-para-la-pension-de-hacienda Actualmente, no son suficientes treinta años de servicio y cincuenta y cinco años de edad, para obtener el derecho a la Pensión de Hacienda. Es necesario y obligatorio poseer una considerable cantidad de dinero, como un tercer requisito.

Alguna cabeza inteligente, de este o del otro gobierno, estudió la gran idea, la excelente idea, para atraer más dinero a las arcas del Estado, injustamente, tocando y maltratando el bolsillo del pensionado pobre, jamás la bolsota y saco de aquellos señorones con pensiones lujosas.

Antes, era manejable para cualquier funcionario pensionado, pagar determinado reajuste; mientras hoy, con la gran idea, si no poseemos un milloncito y medio, dos millones o más, no logramos acogernos a la merecida pensión, aunque de sobra tengamos los requisitos antes señalados, exigidos por Ley.

Quienes estamos en esta situación, coincidimos al afirmar que es una medida o disposición antidemocrática, anticonstitucional, dictatorial, una injusticia, un abuso, una medida antipopular.

La Asociación de Pensionados de Hacienda y del Poder Legislativo, dirigió recientemente una Carta Pública al Presidente don Oscar Arias Sánchez, donde exigen respeto de las autoridades gubernamentales hacia los pensionados, debido a una serie de situaciones que atentan contra el derecho a recibir la pensión como corresponde, violando los principios consagrados en la Constitución Política de Costa Rica, Ley del Adulto Mayor y otras que protegen al sector de ciudadanos mayores.

A los actuales y futuros pensionados por ese regimen, a quienes se nos aplica la nueva medida o "varita mágica", se comete una enorme injusticia porque si no depositamos el dinero - el requisito número tres - no hay derecho a la pensión del Estado. Si existen injusticias contra los trabajadores más humildes, no podemos jactarnos que nos envuelve una inmensa democracia y paz para todos.

Mientras el Presidente dice sentirse ogulloso de pertenecer al "grupo del Adulto Mayor", éstos están recibiendo vejaciones y maltratos por el irrespeto a sus consagrados derechos de pensión, como la actualización de pensiones y el irrespeto a los fallos de la Sala Constitucional, según lo denuncia la Asociación arriba indicada.

Con este escrito, insto a todos los que estamos en trámite de pensión y pensión aprobada, a manifestar su criterio, sin miedo. En mi caso, protesto. Exijo una explicación de las autoridades de Gobierno. No más atropellos a nuestra dignidad y derechos. No permitamos maltratos a nuestro bolsillo, por cierto no abundante en dinero, como otros. No a la injusticia. No permitamos que nos conviertan en pensionados menguados.

¡A defender nuestros sagrados derechos, carajo!.

José Manuel Morera Cabezas
Archivista Registro Civil- T.S.E.

(Publicado en Diario Extra, sección Opinión, 14- diciembre 2007).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Sección Comentarios, 20 octubre 2007).

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Mon, 26 May 2008 19:41:22 +0500
Rótulos en los buses http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/26/rotulos-en-los-buses http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/26/rotulos-en-los-buses (Nota curiosa)

Mientras soportamos las enormes "presas" en la autopista desde Alajuela a la Capital, San José, podemos "matar el tiempo" de múltiples formas: leer el periódico, conversar, dormir, soñar, escuchar música.

Otro "pasatiempo curioso" es anotar y analizar los vistosos rótulos en el interior de los autobuses. Las presas de autos dan tiempo para recolectar la lectura impresa, todos los días, en diferentes unidades de transporte público. Analicemos.

"ASIENTOS DE PREFERENCIA". Constantemente no lo cumplimos, porque la cortesía y el respeto se van perdiendo. No le damos la mano o el lugar a quien más necesita, buscamos nuestra propia comodidad.

"LOS MONOS GRITAN, LOS PÁJAROS CANTAN. USTED USE EL TIMBRE". Hay buses que tienen en mal estado o no tienen la cuerda para halar, no queda más remedio que silvar, golpear, enojarse, o pegar un buen grito, como un mono.

A ciertos autobuses en Alajuela les cancelaron la puerta trasera para ganar espacio y en su lugar ubicaron - los calculadores empresarios millonarios - dos asientos más. Por casualidad también quitaron el rótulo "SALGA POR LA PUERTA DE ATRÁS". ¿Imagina el lector, si estuviera el rótulo?.

Otra unidad mostraba únicamente la "prensa del extintor", en caso de incendio, puesta al lado del chofer. Un rótulo aún visible, indica: "EN CASO DE INCENDIO, USE EL EXTINTOR". Bueno, con la prensa no podemos hacer nada...

Existe uno muy extenso. "NO PONGA EL PIE NI OBJETOS EN LA BARRA. NO USE LA MALDAD. BUSQUE EL BIEN DEL CONDUCTOR DEL BUS". Cuántas veces el mismo conductor no recoge al pasajero hacia la terminal o estación porque dicen que la barra está conectada?. Aquí no hay justicia ni el bien para el pasajero, quien junto al conductor, somos los que hacemos poderosas a estas empresas.

Hallamos mucha basura en las unidades de transporte público. Nos sentimos bien lanzando basura al suelo. Así, insultamos a YOYITO, aquella linda campaña para preservar el orden y limpieza en los buses y todo lugar. Bien por el rótulo, muy visible a todos: "SI AL PISO TIRA BASURA, USTED TIENE MUCHA PEREZA Y NADA DE CULTURA, USE EL BASURERO".

Hace muchos años, las empresas autobuseras no usaban barras electrónicas, existía el sistema de COBRADORES EN PERSONA. O, sea, un empleado que recorría el interior del autobus con la misión de cobrar a cada pasajero, el costo del traslado. Este importante elemento, lanzaba un mensaje oral a los usuarios, especialmente dirigido a los turistas extranjeros, al acercarse el bus al Aeropuerto. Decía a los cuatro vientos: "NAIDI (NADIE) VA AL COCO". El Coco, era el nombre inicial del Aeropuerto.

Hoy, la buena intención del cobrador, persona siempre muy humilde, es sustituída por un rótulo muy claro: "SI VA AL AEROPUERTO JUAN SANTAMARÍA, AVISE UN KILÓMETRO ANTES".

En varios autobuses encontramos este mensaje, muy conocido, fue una expresión del presidente de Uruguay, señor Sanguinetti, en su visita a nuestra Costa Rica:

"Donde hay un costarricense, esté donde esté, hay libertad". Nosotros le agregamos el siguiente comentario: que esa libertad le permita hacer el bien, el buen ejemplo, se encuentre fuera o en el interior del país.

Otro rótulo en el parabrisas del autobus: "PELOS". ¿Qué significa pelos en un bus de la Station Waggon?. Aclaramos que estamos en Alajuela. El sobrenombre es usual en esta ciudad. Pelos, es el apodo del conductor, un excelente y amable funcionario de esa empresa. Definitivamente, hoy viajamos con "PELOS".

(Publicado en La Prensa Libre, 17 febrero 2003).

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Mon, 26 May 2008 07:00:24 +0500
Don Paulino, espantos y tesoros http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/25/don-paulino-espantos-y-tesoros http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/25/don-paulino-espantos-y-tesoros En la década de los años sesentas, los niños disfrutamos tiempos pacíficos, más tranquilos, con costumbres creencias y manifestaciones propias. Nuestros abuelos se reunían con sus nietos y toda su familia para contar historias, leyendas, cuentos infantiles, chistes y juegos.

Cualquier pieza de las casonas antiguas - corredores, patios, salas, habitaciones, al calor del horno de barro y el fogón - sirvió como marco especial para escuchar aquellas voces experimentadas y sabias. Existía mucha comunicación, respeto, fe, solidaridad, hospitalidad y más prácticas que mantuvieron unido el círculo familiar y vecindad. Las leyendas con mensajes y misterios nunca faltaron en tan importantes reuniones nocturnas.

Alrededor del abuelo ó de la abuela, unos sentados en bancos, escaños y suelo, con atención y en sus manos un "jarro" con espumoso chocolate - otras veces café o aguadulce - escuchaban al abuelo contar una de las tantas leyendas:

"Hace mucho tiempo en esta casona habitó una familia compuesta por ocho miembros. Usaron tenedores, cubiertos, lindos platos y cucharas confeccionados en pura plata. Estos implementos fueron guardados en cofres grandes también construídos en plata, enterrándolos en estas anchas paredes de adobes. Al pasar los años, algunos miembros de esa familia marcharon a tierras lejanas y otros murieron.

Bajo nuestros pies, en algún rincón está sepultado uno de ellos...moradores anteriores a nosotros escucharon - casi siempre en las noches - voces, pasos, ruídos y vieron pasar, de pared a pared, grandes sombras y oscuros bultos, algunos detuviéndose por segundos en el aire, hasta desaparecer. Gentes "sabedoras" de estas cosas misteriosas decían que bastaba con descubrir los cofres y fósiles para liberar la casa de tales misterios que hoy encierra...".

Los niños, concluídas las reuniones familiares, iban derecho a la cama a rezar el Rosario con sus abuelos, rogando a Dios y a la Vírgen que los acompañara todos los días en la vida y en la muerte.

Una noche, algo extraño invadió la casa y moradores. Llovía. Truenos y relámpagos cayeron fuertemente sobre calles empedradas y polvorientas, en casas de madera y adobes donde se guarecían los pobladores. La fortaleza centenaria, nuestra casa de adobes, resistía como las otras, el furor Natural al no cesar en lanzar fogonazos que parecían enormes flechas cargadas de fuego, caídas desde cualquier punto del cielo.

A esta mansión (analizar el capítulo "Así era nuestra casona"), casi un paraíso terrenal, llegó casi al anochecer, una viejecita a quien le decían Belén, más que tocando la puerta, empujándola con desesperación y llanto:

-¡Por favor...necesito ayuda, posada para esta hambrienta vieja, tengo frío y hambre!. ¡No me abandonen, por amor a Dios!.

Paulino, al escuchar los golpes y lamentos en la puerta de su casa, corrió a desactivar el picaporte y aldaba. El agua y el viento también ayudaron a empujar la mole de madera, solidarios con la viejecita a ingresar en el interior de la vivienda.

-¡Pobre mujer, estás entumida!.

-¡Sí, me muero... protéjame, lo suplico por el amor a Dios!.

-¡Oh, Dios! - Dijo el anciano.

La hospitalidad y confianza en la familia no se hizo tarde, ésta, compuesta por Paulino y su mujer, la hija mayor con el esposo y el niño, no extrañaron ni dudaron en socorrer de inmediato al ser humano en desgracia.

Adilia, la hija, extendió sus manos llenas de Dios, brindó calor humano, comprensión, alimento y abrigo para la desdichada mujer, símbolo de millones de seres humanos que deambulan por el mundo suplicando a gritos amor a quienes tienen suficiente techo y les sobra pan, pero montones con manos vacías de Dios.

Belén traía como estandarte un montón de pertenencias colgando de su frágil cuerpo: estatura bajita, delgada, enseñando su piel pálida y sucia, voz ronca, pelo negro desordenado por completo, hambre, sin familiar en toda la tierra, con pies casi descalzos, callosos, arrastrando pedazos de cuero sucio y hule hediondo.

La visitante ocupó un cálido rincón de la casa. La lluvia cesó.

Esa noche, el niño se sintió extraño. Manifestó a su madre la negativa e insistencia en no ocupar el rinconcito y calor de su abuelito, costumbre en dormir con él desde los primeros meses.

-Mamá, esta noche quiero dormir a su lado, no con abuelo "Pallino.

-¿Qué sucede, niño?. ¿Por qué abandonas al abuelito?.

-¡No...madre!.¡Es por esta noche!.

Adilia quedó sorprendida. No encontró razón o razones a esta decisión infantil. Accedió, aunque una gran duda penetró en su pensamiento. Un poco más tarde, casi todos iniciaron el descanso.

El menor mantenía los ojos despiertos, fijos en un único punto del cielo raso, sin mover un dedo siquiera, escuchando con enorme temor la conversación tan extraña, expresada por Belén.

La voz ronca que salía del rincón acogedor, parecía estar con alguien, allí, junto a ella.

-...Escucho su voz sobre mi cabeza...¡siento sus manos, padre!.

-Hija, junto al higuerón hay dos tarros grandes repletos con monedas de oro, uno; el otro, con monedas en pura plata. Sólo Usted, mi Belencita, puede llegar al sitio...

De pronto, ella recalcó no tener interés en ningún tesoro terrenal, su deseo era estar junto a él, un tesoro envuelto en la eternidad.

-Padre, las monedas le corresponden a Paulino, ¡entréguelas al viejo...no las quiero, papá!.

Al pronunciar con claridad la renuncia al capital y ofrecerlas al viejo don Paulino, cayó fulminada por el cansancio ó por alguna fuerza sobrenatural; al instante, asombrado aún más, el jovencito llevó sus delicadas manos a su boca y abrió más sus chispeantes ojos.

Minutos pasaron, varios minutos, un inmenso manto de tranquilidad cubrió la casa. Todo permaneció en silencio.

Horas después, el anciano quebró la paz que le daba el bendito sueño con un quejido de miedo, pidiendo auxilio. La tremenda inquietud regresó al hogar.

¡Con su grito desesperado casi agrieta las gruesas paredes de adobes!. Tenía los labios, boca y palabras secas, la piel fantasmal y sin fuerzas para sostener su diminuto cuerpo. Parecía un muerto.

-¡Dios mío!. ¿Qué sucede, papá?...¡Mi Dios!. Exclamó su hija, levantando los brazos y ojos al cielo, también pálida y temblorosa.

Pasaron segundos de mucha angustia, se hicieron eternos.

Sentado en una orilla del catre, el viejecito recibió el consuelo y caricias infantiles sobre su escasa cabellera y barba blanca, tan blanca como las paredes encaladas; así contó a quienes le rodeaban, la pesadilla. ¡Sí, una pesadilla verdadera!, esta vez sin chocolate.

"...abrieron lentamente la puerta del aposento por donde ingresaron ocho personajes muy feos y muy pequeños, todos vestidos con piel arrugada y pálida, igual a la mía...portaban filosos cuchillos en plata y puños dorados y con ellos subieron a mi cuerpo casi desnudo...brincaron sobre mis ropas, almohadas y cabeza..movían sus horribles cuerpos...".

Hizo una pausa para respirar hondo y tomar un poco de agua que la hija puso en sus labios.

Con...con mis manos, brazos y piernas luché hasta quitar tanto bichero extraño, huyendo por aquel boquete - señala con su vista cansada - del techo, otros cayeron al suelo, debajo del catre, despidiendo ruidos espantosos..."

A Adilia, se le inundaron los ojos de llanto y el chiquillo sintió rabia por todo el cuerpo.

Amaneció. Los primeros rayos del sol penetraron en las húmedas tejas, atacadas la noche anterior por el torrencial aguacero.

El niño, al sentir en su propio corazón y mente la misteriosa historia cuyo escenario fue el aposento y catre - el que compartía con don Paulino - corrió por toda la casa, inquieto, penetró al cielo raso, mostrando sus manos cerradas en señal de guerra. La sangre hervía, dispuesto a vencer con sus fuertes puños la invasión de las desteñidas y arrugadas figuritas nocturnas. No halló el menor rastro. ¡Nada!. ¡Nada pudo encontrar!.

Bajó cabizbajo, sin lograr el exterminio de los muñecos horribles que habían atravesado las paredes gruesas de adobes.

-¡Abuelo, mi abuelito!...¿Por qué lo abandoné...por qué?. Gritaba con insistencia.

Ella, la mujer bajita y delgada, no se enteró del caos y misterio originado en la vivienda, agradeció la hospitalidad y salió apresurada sin volver jamás. Siguió recorriendo caminos, encaramada en aquellos pies agotados y callosos en busca del ser amado, su padre, sin mencionar nunca las monedas doradas y plateadas.

Al fin, no pudo avanzar un paso más, hasta caer por última vez. Su alma emprendió el camino anhelado. A cada instante, los dos, disfrutan al lado del Creador, el Gran Tesoro Celestial.

La intención de desempolvar y traer hermosos recuerdos maravillosos, es destacar la imagen de nuestros abuelos y bisabuelos; extraer de las hermosas leyendas el mensaje ejemplar, lo positivo. No debemos olvidar la existencia de estos hombres sin riquezas en oro y plata; las grandes riquezas acumuladas fueron cofres repletos en experiencia y sabiduría, amor al trabajo, a la Patria, inquebrantable honradez y solidaridad hacia el más necesitado.

¿Cuántos Paulinos hacen falta ya en nuestras sociedades para combatir tanto egoísmo, la desconfianza, el individualismo, nuestro materialismo, la corrupción, pérdida de solidaridad, el desprecio, el amor al necesitado, el robo y la mentira, hoy realidades que invaden y debilitan nuestros hogares y Patria?.

Lo sucedido esa noche quedó en completo misterio, nunca encontramos explicación, aunque podría ser una coincidencia, un sueño, una pesadilla, situación que casi desintegra físicamente al abuelo, al abuelo cuenta cuentos... y a toda la familia.

(Publicado en EL ALAJUELENSE, La Nación, 18 al 31 octubre 2002).

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Sección Comentarios, 24 nov. 2007).

(Mención Honorífica, concurso literario Universidad Continental de las Ciencias y las Artes (UCCART), "Primer Concurso de Cuentos de Terror", organizado por la escritora de Perú, Gladys Rossell.

A la entrega de premios participaron:

Alfonso Chacón, escritor. (Jurado).
Gustavo Naranjo, periodista. (Jurado).
Ovidio Muñoz, periodista. (Jurado).
Carlos Hincapié, cantautor, Colombia.
Lic. Wilberth Villegas, Rector UCCART. (Jurado).
Gladys Rossel, escritora, Perú, directora del Taller para Escritores.

San José, Costa Rica, 03 octubre 2003.

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Sun, 25 May 2008 05:37:36 +0500
Los carretoneros de Alajuela http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/23/los-carretoneros-de-alajuela http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/23/los-carretoneros-de-alajuela En infinidad de pueblos han destacado personajes con actividades y oficios que hoy van desapareciendo, hasta quedar en el olvido. Fieles a su constante labor, valerosos ciudadanos formaron sus hogares y contribuyeron a hacer grande nuestra Patria.

Los carretoneros eran humildes trabajadores que en la década de los cuarenta se establecieron en la Estación del Pacífico, en el puro corazón de la ciudad alajuelense.

¿Quién no utilizó aquel vehículo para transportar materiales de construcción de viviendas, animales domésticos, plantas, alimentos o "chunches" de la casa?. Un cajón con barandas, su caballo y conductor, el conocido "carretonero", fue una preciosa estampa en nuestra ciudad y campos, una ejemplar herramienta de trabajo utilizada por nuestros antepasados.

Anterior a los carretones, existían varias carretas con yuntas y bueyes, conducidas por los boyeros don Ramón García, Mateo Soto, Tulio Morera y Raúl Alfaro, quienes encontraron la competencia representada en el carretón, el carretonero y el caballo, medios más rápidos y modernos.

Los fundadores del novedoso transporte y gremio fueron: Coca Villalobos, Gato Ulloa, Alberto Sibaja ("Tierrita"), Tulio Alpiste, Beto Álvarez, Eugenio Núñez, Luis Córdoba, Porfirio Soto, Los Molina y otros.

La necesidad de organización para defender sus derechos, los condujo a la afiliación a un sindicato, donde libraron grandes batallas en pro de lo suyo, como la "brava" pelea contra el Gran Comercio en poder de Los Turcos, Los Herreras, Los Barrantes e Israelitas, quienes se oponían al espacio ocupado por este importante grupo de trabajadores costarricenses, plantados en los "cien metros de calle", frente a los establecimientos del sector comercial de la ciudad.

El espacio ocupado en la calle por los carretoneros y sus implementos de trabajo, ocasionaban una fuerte competencia en el transporte de sus mercancías porque ellos, los comerciantes, tenían sus vehículos y personal propio para sus usuarios. La otra gran molestia fue la presencia de boñiga y su penetrante olor en sus establecimientos.

Trabajadores y poderosos dueños del comercio y capital local, defendieron sus posiciones e intereses, mientras el organismo sindical sacaba a relucir argumentos y leyes a favor del humilde trabajador, por el sagrado derecho de todo ser humano, un trabajo para vivir con dignidad.

Si la boñiga fue el malestar para unos, no fue problema para los boyeros que traían en carretas el dulce al Mercado Central de Alajuela y otros centros comerciales , utilizando "aquello" como excelente abono al cultivo del café, hortalizas, banano, caña y otras plantaciones. La boñiga sirvió de apoyo a la lucha del carretonero.

Boyeros y carretoneros alquilaban por veinticinco céntimos los sesteaderos (sesteos) de Pío Poll, la Macha Quesada y Los Fernández, terrenos en el centro de Alajuela, lugares especializados para guardar carretas, carretones y más implementos. Además, para "cogollar" (de cogollo, brote de algunas plantas) y alimentar a los bueyes y caballos, tras durísimas jornadas.

Un día buenísimo para los sencillos transportistas, era el miércoles, debido a la presencia del tren de las doce que traía y descargaba el gran lote con chanchos en la Estación del Pacífico, procedentes de Guanacaste y Caldera. En esta actividad se aprovechaba la muerte de cerdos a causa del ahogo y de alguna forma algún ejemplar, siempre el más hermoso, era desviado por otros caminos, burlando el control sanitario. El robusto muerto iba a parar a la casa del popular y astuto "Tierrita" para convertirlo en deliciosos chicharrones y "frito", y así organizar la gran "comilona de cerdo" con vecinos y familiares.

Los carretoneros se distinguieron por su trabajo humilde y honrado, sin estar ausente su tiempo a la diversión. La "fiebre" al fútbol, deporte practicado con el corazón, porque el corazón fue la camiseta defendida a todo pulmón e hidalguía.

Otra diversión hace cincuenta años o más, fue la significativa participación en las fiestas famosas del Ocho de Diciembre, en el barrio Concepción o El Llano, en honor a la Virgen de la Concepción. Con la Virgencita al frente, organizaron partidos de fútbol también "a muerte" entre Carretoneros y Carniceros, bajo la conducción arbitral de "Pichojos", inconfundible personaje alajuelense y juez del pito, reconocido en todo el mundo futbolístico, al menos en Alajuela.

Rumbo al popular caserío, del centro de la ciudad y poblaciones aledañas, desfilaban los carretoneros con sus armas de trabajo, convertidos en carrozas, acompañados de la pólvora, cimarronas, payasos y el personaje callejero alajuelense, simbolizado en la sencillez e inocencia de Jorgito, Nelson, Jalisco, Cuchucho, La Llorona, Moncha Cuita y La Codorniz, aportando más humor y algarabía al ambiente festivo. Pero no todo fue fiesta y bombetas.

Algunos trabajos obligaban a más sacrificios y esfuerzo físico. El traslado de arena, piedra y sacos de cemento para las construcciones, cuyo flete valía "dos colones" el medio metro, es decir, un carretón lleno de arena o piedra; el traslado de sacos con ajonjolí desde la Estación del Pacífico a la planta aceitera Garrido Llovera, en el Barrio El Carmen, a "quince céntimos" cada saco.

Otro de los enormes y duros trabajos fue el cargamento de residuos de plantas y árboles. Una cuadrilla compuesta por siete carretoneros recogió troncos de café, árboles de guaba y otras plantas en El Apagón y La Candela - limpieza que se realizó en esos sectores de Alajuela para la construcción del Aeropuerto El Coco, hoy Aeropuerto Internacional Juan Santamaría - hacia lo que hoy es Pueblo Nuevo.

En esta tarea, participaron carretoneros muy alajuelenses: Tierrita, Los Panchos, Los Zetillas, Monita, El Conde de Montecristo, Los Alpistes, El Tuerto Contreras, Coca, Changui y Chalán, apodos muy conocidos en el ambiente carretonero y en los usuarios, que de seguro ignoraron sus nombres certificados en la pila bautismal y Registro Civil, debido a la chispa "manuda" (así son conocidos los habitantes de Alajuela), especialista en erradicar el nombre de las personas, por esa forma simpática y original, tomando en consideración algún defecto físico, herencia familiar o procedencia de la víctima.

Para funcionar legalmente, cada carretón debía pagar un impuesto por concepto de circulación, o sea, "dos colones" al año ante la Municipalidad, otorgando ésta una placa metálica numerada con la inscripción "Tradición Animal", similar a las usadas en bicicletas. 

Identificación

 Otro requisito era portar "Licencia de Carretonero",  allá por el año mil novecientos cuarenta y uno. En el documento se consignaba datos importantes de identificación, a saber, la firma y nombre del conductor, fotografía, nacionalidad, color de la piel, cabello y ojos. Además, el número de licencia asignado, domicilio y firma del Director General de Tráfico, como se llamaba hace más de sesenta años.

Antes, caballo y carretón, es decir el apero, su precio oscilaba en trescientos cincuenta colones y un juego de arneses confeccionados por el talabartero josefino "Yallán", sesenta colones. El personaje capitalino, por la fineza en su oficio y honradez, era muy conocido por los hombres del carretón.

El machete de los carretoneros fue motivo, además, para la diversión y entretenimiento de los niños, hace un puñado de años. Niños descalzos con pantalón corto, esperaban la pasada del carretón por el barrio para guindarse en la compuerta y barandas, con el consentimiento o buena regañada del conductor, generalmente asustando al caballo al escuchar alegres griterías y brincos, sin faltar las protestas de nuestros padres y abuelos, por aquello de alguna caída y raspón.

Muchos carretoneros detenían la marcha para subir a los niños para complacerlos con "una vueltita y hasta la esquina", disfrutando del tranquilo paseo gratuito, agarrados a la baranda o sentados en el cajón. Otras veces, bien sentados al lado contrario del conductor, en la tablilla, lo que hacían con mucho entusiasmo y seguridad. Y es que no existía tantísima desconfianza y maldad, como en estos angustiosos tiempos, donde el niño es presa fácil del corrupto.

El constante transitar del vehículo sobre la piedra suelta, tierra y pavimento, despedía un sonido agradable, producto del caminar pausado del caballo y el contacto de las enormes ruedas construídas en madera, protegidas por el poderoso aro de hierro, bocina y rayos. Aquellas ruedas parecían hechas para triturar la piedra; a la vez, las huellas de cascos y aros - fabricados en el taller del alemán Mariano Struck - denunciaron la presencia del popular instrumento en nuestra ciudad y caseríos.

Hoy, en las ciudades no escuchamos el crujir de la madera ni el sonido del aro metálico; no escuchamos el paso del caballo ni las griterías de los niños, menos la protesta del comercio por las boñigas malolientes; todo reemplazado por la inundación de motorizados, alarmas, semáforos, tensión, borrachos en el volante, accidentes, huecos, contaminación sónica y ambiental y, para variar, la imprudencia del conductor y peatón en nuestras calles y avenidas.

En el libro histórico de nuestra Alajuela, en la historia de los alajuelenses, quedó escrito el recuerdo del caballo y su guía el Carretonero, la licencia, el carretón, las riendas, el bridón, la tajona, collar, sillón y alitranca.

¡ Los carretoneros con su trabajo y humildad, hicieron historia!

(Publicado en La Prensa Libre, Sección Comentarios, 02 dic. 2002).

(Publicado en La República, Sección VECINOS, 21 enero 2001. Pág. 4).

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Fri, 23 May 2008 05:47:35 +0500
Los limpiabotas del parque http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/21/los-limpiabotas-del-parque http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/21/los-limpiabotas-del-parque La esquina suroeste del Parque Central de Alajuela, es muy conocida porque allí laboran desde hace varias décadas, un grupo de trabajadores con acento popular. Son parte del pasado y presente en nuestra ciudad.

En otros países le llaman "boleros, lustradores, lustrabotas", aquí son los limpiabotas del parLimpiabotas del parque Alajuelaque. Muchos han pasado por este trabajo y ocupado un puesto en ese lugar: Bigotes, El negro, Joel, Los marimbas, Los guicha, Gradelí, Los Aguero, Chupeta, Chumica y el pequeño Coso Morera Molina, éstos dos últimos captados por la magia del señor Rivera Masís, en la presente fotografía del año 1975.

Diferentes a otros trabajadores que usan reloj marcador, la hora de inicio a las seis en la mañana, al mediodía el placer del almuerzo en la soda atendida por doña Albina, especialista en ricas comidas, o la pasaban a "puro refresco y un pedazo de pan con salchichón" de la carnicería de don Severo, dos negocitos ubicados en el Mercado Central de Alajuela.

Uno de estos trabajadores, utilizó nada más y nada menos que el kiosco - hermoso monumento del pasado con bellas barandas y escaleras - para descansar y pasar al "gallito" que le traía siempre su madre. Fue el lugar elegido y casi propietario del espacio para permanecer en la lujosa joya histórica, en el momento sagrado del almuerzo y la siesta.

A oscuras finalizaban la jornada, cargando el cepillo marca "Cobra", el betún, panas, agua, el asiento de madera y el cajoncito típico adornado con calcomanías, iniciales del nombre y apellidos u otros objetos vistosos; o simplemente, el cajón todo manchado por el constante uso del betún color café, negro y caoba.

Alajuelenses pobres y ricos - incluídos los polacos dueños de tiendas, mujeres trabajadoras y estudiantes - ocuparon aquel importante servicio con tarifas desde quince a veinticinco céntimos por limpieza y lustre; entre tanto, el comercio mostraba diferentes precios y tamaños indicados en la caja de betún "Nugget", la pequeña número uno valía cuarenta y cinco céntimos hasta la gigante número cuatro, en un colón sesenta céntimos.

El domingo era un día especial por la visita de fieles católicos del centro y distritos que asistían a misa, lo que generaba mayores ganancias. A la entrada y salida del templo, el cliente se instalaba en un campito del "poyo de cemento" siempre muy confortable, disfrutando de la amplísima acera compuesta por bloques de piedra cuadrados y deliciosa sombra producida por frondosos mangos, una estancia especial para el descanso, tertulias y el trabajo. La inconfundible esquina se convirtió en un sitio patentizado por los limpiabotas.

"No menos de doce colones recogíamos un domingo, excelente ingreso a nuestros bolsillos", indica quien con orgullo desempeñó aquel oficio desde sus trece años, apenas un niño, obligado a trabajar por las condiciones económicas de su familia. Hoy, convertido en un hombre con varias décadas de existencia, es quien nos recuerda la experiencia en este trabajo.

Otra clientela especial eran "los ganaderos" quienes traían su mercancía a la "Plaza del ganado" , lugar para negociar, vender y comprar. La función de lidiar en terrenos fangosos, bajo lluvia y sol, hacían habitual el ingreso de estos trabajadores al centro de la provincia con su calzado o zapatos envueltos en boñigas, orines y barro, condiciones que por fuerza mayor aumentaban a cuarenta céntimos la tarifa de limpieza y lustrado, un poco más caro por el tiempo extra en poner al día sus zapatos, aptos para lucirlos en la ciudad.

También, los clientes más finos y delicados, habitantes del centro, quienes sentían enorme molestia si el "limpiabotas" no tenía la técnica necesaria y manchaba sus calcetines, especialmente si éstos mostraban colores no muy oscuros.

Y si de un ingreso económico extra se trataba, algunos se las ingeniaban combinando con otro trabajo. Los más activos hacían la caminata desde el Barrio San José (a tres kilómetros) a la finca "Los Carranza" con la misión de recolectar jocotes, fruta muy apetecida por los estudiantes del Instituto de Alajuela (costado oeste del parque), convertidos en compradores fijos, aprovechando los recreos y paseos en el tranquilo parque de los mangos.

En otras ocasiones, fueron contratados para limpiar y lavar la hermosísima baranda blanca de la casa del señor Chavarría ( costado sur Escuela Miguel Obregón) quien pagaba muy bien este servicio a los jóvenes lustradores del calzado.

Así, los limpiabotas de antes, ahorraron el dinero suficiente para disfrutar momentos entretenidos en el Cine Milán, inolvidable edificación visitada por todos los alajuelenses y un símbolo del pasado, borrado del mapa y de la faz del centro de Alajuela.

La confortable y concurrida sala de cine y teatro, fue escenario de un montón de famosas películas - "El jinete escarlata" y "Los tambores de Fu-Manchú" - divididas en tres "series", exhibidas o "pasadas" los lunes, a treinta céntimos cada función. En esos tiempos, el colón y los céntimos alcanzaron para la entrada a las películas, tomar "chorritos" de horchata, diez céntimos de "recortes" de la Panadería Leandro, "lecheros" preparados por Chepe Espinoza, un "cinco" (cinco céntimos) de cachos, tres cigarrillos marcas León Liberty y Cacique por el mismo precio anterior... y para más. ¿De qué material estaban confeccionados los colones, céntimos, reales y pesetas de antes, que alcanzaban para adquirir tantos artículos?. Hoy decimos que ni "estirando" los billetes, compramos lo que necesitamos.
A iniciativa propia, allí en el Parque Central, uno del gremio nos contó la simpática anécdota.

Antes, las leyes estaban hechas con material más duro y estricto, se castigaba con detención y cárcel, el hecho de maltratar los árboles. Lanzar piedras, subir o garrotear los hermosos pilares verdes, era un delito.

Como ya el gremio de los limpiabotas conocían "al dedillo" las Leyes, uno de ellos consiguió el permiso por escrito con la firma del Comandante de Plaza (Autoridad principal) don Julio Camota, permitiendo escalar a los árboles y recoger la rica y abundante fruta; un policía al ver al jovencito en las copas de éstos, esperó el descenso para llevarlo detenido. Cuál fue la enorme sorpresa del humilde Guardia Civil al ver el "visto bueno" de la más alta autoridad permitiendo tal acción y el montón de mangos envueltos en la camisa y bolsas del pantalón, en poder de aquel orgulloso joven, valiente, precavido, respetuoso de las leyes y amparado nada menos que por las "patas" (influencia) de las más altas autoridades del orden.

Actualmente, en nuestros parques y cualquier punto de la ciudad, estamos expuestos a ser garroteados y asaltados por la inseguridad ciudadana que ataca a la población en general, y el irrespeto por nuestros centros recreativos, históricos y culturales, atentando contra los visitantes nacionales y extranjeros. Ayer, fue un delito lanzar objetos a los árboles; hoy, el asalto y robo al ciudadano, tiene un castigo siempre y cuando lo sustraído, supere determinado monto económico, según las disposiciones en nuestras blandas leyes.

Han transcurrido seis, siete o más décadas y aún la esquina es conocida por la presencia del limpiabotas, por los limpiabotas del parque, siempre mostrando con orgullo su profesión y "dueños" de un pedazo del parque alajuelense, como escenario para desempeñar su digno e importante trabajo.

A solicitud de un limpiabotas activo, sugirió al autor de esta nota: "Ponga en las páginas del periódico que nosotros merecemos una pensión del Estado, porque somos trabajadores tan costarricenses como todos y hemos luchado con honradez durante muchas décadas, al servicio de la humanidad".

(Publicado en "VECINOS", "La República", mayo 2000).

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Wed, 21 May 2008 03:09:30 +0500
El barbero del barrio http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/19/el-barbero-del-barrio http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/19/el-barbero-del-barrio Don Luis Morera, humilde alajuelense, laboró más de medio siglo en el oficio de barbero y peluquero, ubicado en nuestro barrio "La Agonía". Su padre, don Juan Morera Arguedas - el barbero de Sabanilla - quien tenía un pequeño local en la misma casa, en el lindo distrito cafetalero de nuestra Alajuela, le sañaló los pasos para ejercer el mismo trabajo y así ganar todos los días el pan y la vida.

Alquiló un local o pieza sencilla. En una de sus paredes mostraba el rótulo con el precio "por hacer" la barba y peluquear (inició a un colón la tarifa); además, algunos conceptos tradicionales o creencias: el almanaque del año, la estampa religiosa; una pequeña medalla milagrosa incrustada en la pared; del cielo raso, atada a un hilo, caía una mata o planta especial para obtener buena suerte; en un lugar visible, la fotografía y distintivos de su enamorado equipo de fútbol; algún recorte del periódico y por allá el recordatorio de un familiar o amigo fallecido.

Al ingresar al saloncito, lo primero a la vista era la silla giratoria, casi en el centro, reclinable, bien fija al suelo, mostrando ésta una ancha faja (asentador) en puro cuero, utilizada para emparejar el filo sacado por la piedra o afilador de navajas; el espejo largo pegado a la pared, la mesita acondicionada para introducir los implementos de barbería y peluquería - navajas "Ostura", hoy superadas por un sistema más higiénico que permite cambiar las hojas gastadas y no el tradicional que consistía en una navaja para todas las personas; máquina eléctrica "Oster" que vino a reemplazar la máquina manual, siempre útil en caso de fallar la electricidad o desperfecto en la máquina moderna; tijeras "Arbolito", peines, afilador, brocha, jabón, el aceite de aguacate, talcos, la toalla bien blanqueada y aplanchada, el alcohol fino de dos colones el litro por si aparecía alguna infección en la piel del usuario; en una esquinita el pequeño armario apto para depositar material y repuestos, sobre este mueble, siempre el inseparable y eterno receptor o radio con el espacio musical, noticias y, por supuesto, el programa deportivo con la narración y comentarios del fútbol dominical - constituían las armas de don Luis, el barbero del barrio.

Alrededor de El barberola silla - construída por el mecánico de aviones don Ricardo Mora a encargo de Morera porque las traídas del extranjero eran muy caras y lujosas - las bancas para la espera y descanso del cliente, los periódicos y revistas viejas en una mesita, para los amantes de la lectura; mientras otros participaban en la simpática discusión del tema sabatino, semanal o dominguero. Eso sí, los lunes, eran "libres" para todos los barberos.

Así pasaban las horas, muy tranquilas, sin el tal "estrés" que cargamos en estos tiempos. Hermosos los lindos fines de semana, cuando había mayor concentración de visitantes, esperando con paciencia su turno para subir al pedestal de madera y metal. "¿Quién sigue?", preguntaba el señor barbero. Claro, nadie le quitaba el espacio al otro. Todo el mundo traía el tiempo suficiente para dedicarlo a su barba, pelo, chistes, lectura y tertulias.

Don Luis pagó mil colones por la construcción de la silla tan fuerte y confortable como las foráneas, pero sin pagar caprichos importados, aunque las fabricadas por manos nacionales no poseían el sistema hidráulico (subir y bajar), únicamente podían quebrar y girar.

En la amigable barbería predominaron chistes, algún tema político, anécdotas, fútbol, noticias del momento, era la "tribuna del pueblo" para denunciar y apoyar a entrenadores, deportistas, políticos y otros temas vecinales.

El local mostraba un rótulo mediano, humildemente confeccionado en forma de cajón, con vidrio a los lados y un bombillo en su interior que daba luminosidad a las letras. Así nadie se perdía porque el cajoncito indicaba con claridad "Barbería", y el diseño de un escudo rojo y negro, colores inconfundibles que don Luis Morera llevó siempre en su corazón.

Muy de mañana abría sus puertas y cerraba pasadas las ocho de la noche, porque contaba con una nutrida y fiel clientela proveniente de Desamparados, El Llano, Canoas, Carrizal, Río Segundo, El Brasil, Cantón Central y también cartagineses (de Cartago, Costa Rica), quienes hacían el trayecto hasta el lindo y pacífico barrio alajuelense.

En casos especiales, algunos clientes le solicitaban visitar sus hogares por motivo de enfermedad, tal el caso del doctor Mourelos y don Elías Lara, vecinos de Río Segundo, quienes necesitaron los servicios del barbero ambulante. Don Luis recogía en su maletín negro las herramientas e iba a "peluquear y barbear" a sus amigos incapacitados.

Personajes reconocidos pasaron por allí: don Tobías Sánchez, Jorge Luis Solera, Rogelio Poll, Toño Wagner, Popo García, Los alepates, Clodomiro Fallas, Carlos Reyes (Culebrón) pionero de la televisión nacional, Manuel Ángel Herrera, Emilio "Canaco", Balín Gutiérrez, Rubén Guell, Paulino Cuzuco, Melico Valverde con la guitarra y su hijo el doctor, el compositor y músico don Jesús Bonilla, Monseñor Bolaños y todos los sacerdotes habidos y por haber de la Iglesia "La Agonía"; además, novios en sus últimos detalles pronto al Altar, niños en camino a la Primera Comunión, graduación escolar y cumpleañeros.

Los cortes de pelo recibían otros nombres: tabla o militar, largo, mediano, carrera al centro, carrera a un lado, oscuro (más pelo), claro (menos pelo), mejicano, pachuco y rock and roll que traducido a nuestro idioma significaba algo así como "guarda piojos".

En ciudades y zonas rurales, la barbería ha sido un elemento fundamental. Las más antiguas en el centro de Alajuela, recordamos: barbería "La lamparita" de don Carlos González y luego propiedad de Macatre Esquivel, "La popular" del Chino Loría y hermanos, ésta, prácticamente una escuela formadora de experimentados barberos, citemos a Maco Molina, Melchor Araya, Ramiro el cubano, Paco Mena, Ávila, Guillermo Venegas "Calcetas", Solón González, Marco Barrantes, Beto Pomes, Abel Lobo, "Arrocito" Umaña, Teodoro Porras, Tobías Arce, "El loco" González, Oscar Lara, "Coqueto" González, Luis Barrantes, Fernando Chacón Vega (Barbería Chacón).

En Turrúcares de Alajuela: Francisco Hernández y sus hijos barberos; en Atenas de Alajuela don Francisco Madriz, José Badilla; en Palmares de Alajuela don Fabio Fernández, Luis López y muchos que el amigo lector estará recordando.

Éstos, generalmente, trabajaron en lo propio, sin jefe; durante cinco décadas don Luis Morera dedicó su oficio a amigos y familiares, hasta el impedimento físico producido por una enfermedad, pero con el ánimo de seguir ejerciendo la herencia de su maestro y padre, el oficio de barbero.

En el presente, el concepto de las tradicionales barberías y peluquerías, aún se mantienen, aunque pocos en forma independiente, sobresaliendo algunas con personal más amplio en locales grandes y finos; inclusive, con la participación del toque femenino y valiosos trabajadores en la materia, llegados del extranjero, caso de especialistas cubanos y de otras naciones amigas; peluqueros titulados en academias, con herramientas, productos, cortes de pelo y técnicas modernas.

En el pasado, con más limitaciones, sacrificando una pieza de la casa - la sala - así funcionaron por muchísimos años y décadas, las famosas barberías.

Paralelo avanza la competencia de "salones specializzatos" o clínicas de belleza, uñas acrílicas, permanentes, mechas, rizados, rayitos, tintes, hasta masajes para eliminar "la tensión" y finos productos preparados con hierbas para combatir la obesidad y otras enfermedades.

Ante tal "globalización", es tarea y responsabilidad en las nuevas generaciones, con la ayuda de las generaciones de oro, mirar un instante hacia atrás, al pasado, mirar nuestras raíces con sabor añejo, destacar y valorar los sacrificios, las limitaciones, inteligencia, perseverancia y más ejemplos ricos que dejaron con su trabajo, nuestros viejos barberos y peluqueros.

La intención con estas líneas escritas, es enviar un reconocimiento a todos los barberos fallecidos y presentes, nacionales y de otras naciones, porque son raíces que nutren y destacan nuestra identidad.

Recomendación: estimado lector. Si Usted habita en mi Costa Rica, Centroamérica, o en otra Nación y es o desempeñó el importante oficio de Barbero, como el señor Morera, escríbame. Deseo felicitarlo. Cuénteme su anécdota. Muchas gracias.

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Mon, 19 May 2008 21:07:51 +0500
Protección a edificios antiguos y tradiciones http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/19/proteccion-a-edificios-antiguos-y-tradiciones http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/19/proteccion-a-edificios-antiguos-y-tradiciones Las excelentes revistas "China Libre" y "Beijing Informa", nos muestran, entre otros interesantes reportajes, dos dedicados a la protección de edificios antiguos y tradiciones.

En Taiwan, "La aldea tradicional taiwanesa" está dedicada a salvar preciados bienes, ubicada en una zona montañosa donde hay ganado, arquitectura tradicional, muebles y herramientas, evocando al Taiwan anterior a la industrialización y muy visitada por turistas internos y del mundo.

Debido a trabajos urbanísticos y otras situaciones, algunas edificaciones son donadas a la Aldea, provenientes de todo el país. En este inmenso espacio, permanece el "Templo Dien An", con más de 200 años de edad; "El Pozo de Medio Lado", incrustado en el muro o tapia que divide la propiedad del vecino, simbolizando la ayuda mutua. Es decir, ambos vecinos pueden compartir el agua, aunque únicamente uno de ellos haya invertido en la construcción del mismo, por el costo económico.

Otra importante edificación es "La estación del tren". Por entrar en función el nuevo sistema de transporte público fue erradicada del lugar y reinstalada fielmente en la aldea. Para citar tres ejemplos, tomados del reportaje.

Además, existen representaciones en vivo de bodas tradicionales, festivales, acrobacia e implementos para que el visitante observe cómo sus antepasados fabricaron el papel, moler el maní y la caña.

La Aldea preserva el desarrollo histórico de esa nación en los últimos 300 ó 400 años y lanza un hermoso mensaje: "...que este lugar ayude a la gente de hoy, acostumbrada desde hace mucho a las comodidades de la vida moderna, a entender mejor las dificultades que pasaron nuestros antepasados y valorar la prosperidad actual".

En Beijing, Capital de la República Popular China, también hay gente interesada en este campo. Las viviendas folclóricas y culturales forman parte del patrimonio de un país y su protección refleja el nivel de desarrollo económico y cultural.

Ciudades históricas y culturales como Lijiang y Pingyao fueron incluidas por la UNESCO como Patrimonio Mundial; así la calle Qinghefang, por ser el núcleo originario de la ciudad.

El programa de protección abarca la conservación de las construcciones antiguas y lugares históricos, el diseño, la fisonomía y rasgos originales de las ciudades. Además, la preservación de diversos aspectos propios de las culturas como la música, la ópera, productos típicos, hábitos folclóricos, vestimenta, ornamentos tradicionales y artesanía.

Lo cierto es que expertos y gobiernos conscientes en estas áreas, se enfrentan al paso acelerado de la urbanización y el progreso, quienes buscan medidas efectivas y correctas para conservar la historia y poder mostrar a sus descendientes la civilización de las pasadas generaciones.

En nuestro país, Costa Rica, Centroamérica, - aclaro que esto no lo afirman las revistas citadas - muchas edificaciones en Heredia, Alajuela, Cartago y otras ciudades, sufren deterioro, abandono y destrucción. Lo más doloroso, sucedido recientemente, fue el incendio que destruyó gran parte de la edificación de "La Casona Histórica de Santa Rosa", en Guanacaste. Fue escenario de una de las brillantes páginas históricas, donde sobresalió la valentía y humildad del Costarricense, al derrotar a los invasores extranjeros que querían apropiarse de lo ajeno.

Si esta valiosa construcción y escenario hubiera nacido en Taiwan y Beijing, mostrarían hoy su belleza, valor e historia... auténticos.

José Manuel Morera Cabezas

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, SECCIÓN COMENTARIOS, 27 octubre 2004.

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Mon, 19 May 2008 03:02:41 +0500
Curiosidades históricas http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/18/curiosidades-historicas http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/18/curiosidades-historicas Al manipular enormes cantidades de documentos o papeles en los Archivos del Registro Civil de Costa Rica, nos topamos con interesantes notas históricas o curiosas. Es un privilegio para quienes tratamos de rescatar nuestras costumbres y valores, sea en forma fotográfica o escrita de un pueblo, preservar y divulgar aquellos testigos o información del pasado.

Nuestros anaqueles y archivadores metálicos aún cargan estos centenarios documentos, con información siempre interesante. Analicemos estos casos.

- En las Cartas de Naturalización expedidas antes de 1949 por el Ministerio de Relaciones Exteriores, son visibles las firmas originales de los presidentes CLETO GONZÁLEZ VÍQUEZ (1906-1910-1928-1932), ALFREDO GONZÁLEZ FLORES (1914-1917), TEODORO PICADO MICHALSKI(1944-1948) y (RAFAEL ÁNGEL CALDERÓN GUARDIA (1940-1944). Con la nueva Constitución Política de Costa Rica, las naturalizaciones son resueltas y firmadas por los Magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones a quienes les corresponde esta delicada función, no al Presidente de la República, como antes.

- Una de las advertencias en las fórmulas utilizadas para el envío de mensajes telegráficos o telegramas, dice: "no será transmitido parte alguno sin ser pagado antes su valor y de ningún modo si contuviera insultos, palabras obscenas o contrarias a las leyes y buenas costumbres, noticias de hechos subversivos o conatos de sedición". Esto reza en telegramas originales del 19 julio 1905, 1909, 1927 y 1931.

- El "Permiso Mensual de Trabajo" expedido por el Patronato Nacional de la Infancia (PA.N.I) en 1943, aconseja al niño: "Si lo maltratan, diríjase al Patronato, respete y obedezca a la Policía, vaya a la Escuela, no pararse en lugares en donde puedan ser atropellados por los autos".

Además indica: "Proteger a los menores que se ganan la vida con su propio trabajo y ayudarles en su educación, es el objeto de este permiso que sólo se dará a los que asistan a la Escuela".

- En 1931, Anastasio Somoza, firma y autoriza un pasaporte a don A. Hurtado, suplica a las autoridades civiles y militares que por donde transite este ciudadano, le presten protección y auxilio. Datos de filiación captados en el documento: "nacionalidad, nicaraguense; edad, 32 años; estado civil, casado; color, blanco; estatura, buena; oficio, zapatero; pelo, entrecano; frente, amplia; ojos, cafés oscuros; nariz, recta; boca, regular; barba, rasurada; bigote, recortado; señales particulares, ninguna; complexión, fuerte".

- Los famosos carretoneros y carretones, también construyeron a base de trabajo digno, su historia. En algún momento tuvimos que utilizar ese medio de transporte para halar (cargar) herramientas de todo tipo. Estos trabajadores humildes portaron en 1.941 una identificación personal o licencia para conducir carretón que los acreditaba como tal. Este documento fue expedido por el Director General de Tráfico de Costa Rica. Otros datos indicados en la Licencia: fotografía del conductor, nombre y apellidos, firma, números de licencia, de entero, número de cédula, año de expedición, nacionalidad, edad, color de piel, cabello y ojos.

- En Costa Rica existen descendientes directos del prócer cubano ANTONIO MACEO. Así constan en los archivos la Naturalización costarricense aprobada en 1.894 a su hijo ELIZARDO MACEO RIZO. Hace 111 años expresó al presentar la documentación ante nuestras autoridades: "Deseo naturalizarme en esta República como ciudadano de ella".

- Existió una persona con el primer y segundo apellido: "COSTA RICA - COSTA RICA". Su madre es natural de la India Inglesa. Hace formal renuncia a su actual nacionalidad y promete seguir residiendo en Costa Rica de modo regular y estable.

- Constan en nuestros archivos información escrita y fotográfica relacionada con los sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, o sea el Holocausto Nazi. Familiares propietarios de estos documentos los mostraron ante un Organismo en Estados Unidos, dedicado a la recolección de testimonios a escala mundial, sobre personas que vivieron el triste y criminal episodio de la historia, conocido por toda la humanidad.

- Los certificados médicos para los viajeros en los barcos de vapor, señala: "El pasajero del vapor "Magdalena" no sufre de favus, tracoma, lepra, peste bubónica, fiebre amarilla, tuberculosis, u otra enfermedad contagiosa, no es loco, idiota, imbécil, ciego, sordomudo, indigente, valetudinario, ni tiene impedimento físico permanente para el trabajo".

- En carta dirigida a los Representantes políticos de los vapores "Eisenach" y "Weser", en 1939, firmada por el Jefe Político Nazi para Costa Rica, advierte sobre las visitas a un establecimiento prohibido: "Les suplico preocuparse para que aplicando todos los medios de que Ustedes dispongan, impidan las visitas al "Unión bar", en Puntarenas. Los tripulantes que continúen visitando este negocio, no podrán en ninguna forma esperar que yo u otros alemanes les presten cualquier ayuda o apoyo, si comenten esta gran falta contra nuestra doctrina". Adjunto a la firma responsable de la carta aparece este saludo "Heil Hitler".

Los documentos seleccionados para esta nota son custodiados y preservados por el Archivo de Opciones y Naturalizaciones, en nuestro centenario Registro Civil. T.S.E.
(Publicado en LA PRENSA LIBRE, SECCIÓN OPINIÓN, 14 Diciembre 2005).
(Publicado en EL ELECTOR (periódico del Tribunal Supremo de Elecciones), Octubre 2005.

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Sun, 18 May 2008 07:12:10 +0500
Costumbres de nuestros abuelos http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/17/costumbres-de-nuestros-abuelos http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/17/costumbres-de-nuestros-abuelos Ricas y bellas costumbres existían en las casas de nuestros antepasados. De sus paredes colgaban muchas estampas religiosas enmarcadas en madera o con cinta de papel engomado, protegidas con vidrio o plástico. Estos cuadros mostraban infinidad de santos y figuras celestiales.

Algunos dibujos simulaban al diablo y el infierno, el cielo y los ángeles, el ángel de enormes alas blancas protegiendo a los niños sobrAngel de la Guardae un puente de hamaca y otras figuras inolvidables grabadas en nuestras mentes, desde muy niños; la pequeña cruz hecha de palma bendita, visible en la puerta principal, colocada allí para impedir el ingreso de los espíritus malos y otras creencias; fotografías del abuelo y de la abuela; plantas y herraduras portadoras de suerte y protección a la casa y sus moradores; velitas encendidas en honor a las ánimas, rosarios confeccionados en madera o con "lágrimas de San Pedro", flores y figuras en puro yeso y porcelana.

Usaron bellALTAR EN COSTA RICAos altares, estratégicamente colocados en un cálido rincón de la casa, adornados con plantas naturales y lindos manteles blancos bordados. Este espacio sagrado sirvió para expresar sus oraciones, rezos y fe, donde acudían también los amigos del vecindario.

En las zonas rurales, especialmente, se usó el papel periódico impreso para forrar las paredes de madera y así cubrir las rendijas y evitar el humo negruzco en la superficie de las tablas, producido por el uso diario de las cocinas de leña y fogones. Éstas, alimentadas con troncos secos de café, guayabo y otras plantas.

Otro elemento era el almanaque o calendario, mostrando siempre, la imagen de un santo, una carreta, un grupo de animales, una iglesia, un paisaje. Además, el anuncio muy visible de la panadería, botica, venta de abarrotes, zapatería, tienda, barbería, sastrería y bazar de la época, que el comercio donaba a sus clientes por la compra del "diario" y uso de las especialidades como el boticario, el peluquero, el sastre o el relojero.

Junto a estos detalles, la perfecta costumbre de reunir a su familia y amigos para contar historias y anécdotas. La comunicación era evidente todos los días, entre familiares y vecinos.

En las noches, no faltó el chocolate preparado con panecillos de cacao "Conchita", producto obtenido en todas las pulperías o comisariatos de los barrios.

La sabrosa bebida daba más calor a las reuniones. Una o dos "conchas de cacao", junto a la leche hirviendo y el azúcar, se disolvían a punta de "molenillo", utensilio vital en toda cocina y casas del costarricense; este aparato rudimentario, en forma cilíndrica, largo, confeccionado en madera de una sola pieza.

Todos podíamos manejar aquel instrumento casero, se frotaba en el mango con ambas manos hasta sacar abundante y rica espuma en el "pichel" u olla de aluminio. El molenillo hizo la función de lo que hoy es la licuadora eléctrica u otro adelanto de la tecnología.

Esta tradicional bebida, siempre acompañada con galletas dulces (negritas) de la eterna Panadería Leandro o las fabricadas por las manos mágicas de nuestra abuela. Un manjar era tener en nuestras manos varias de esas galletitas, untadas de mantequilla o cargadas con trozos de queso tierno y rayado. ¡Qué delicia!.

Las reuniones familiares del pasado, calaron muy profundo en la mente y curiosidad del los oyentes - principalmente en la niñez - y sirvieron para fortalecer el respeto y obediencia a sus padres y abuelos, al anciano, maestro, autoridades civiles y religiosas, aspecto que consolidó la unión entre toda la familia, solidaridad con el vecino y respeto más profundo al Ser que nos mira desde arriba.

Estas y otras lindas costumbres, nos llevan a retroceder el tiempo e imaginar otros aspectos de los barrios que ya no existen. Recordamos las escuelas en edificaciones viejas de adobes, las pulperías de don Ángel y Napoleón, una hecha de pura tierra o adobes, la otra construida en pura madera; la casa de doña Hortensia, aquí su padre era un buen carpintero y ebanista quien tenía un aposento para esquivar los ataúdes (cajas para muertos, como era común decir), encargados por alguna funeraria de la ciudad. Posiblemente, a los vecinos les hacía algún descuento o los vendía "a pagos" , al estilo polacos. La casa de doña Hortensia nos producía cierta inquietud o nerviosismo, más cuando se acercaba la noche. Pero eran cosas de niños y creencias.

El barrio tenía a su disposición, el bazar de doña Carmen, aquí había de todo para las costureras, el mercadito o venta de legumbres, frutas y verduras de Miguel y Tulio, la pastelería Guell, la panadería de doña Esperanza, las ventas de carbón por cuartillos y sacos, la venta de "canfín" (combustible obtenido del petróleo), las ventas ambulantes de mazamorra y arroz con leche, el lechero ambulante (lechero de "tarro"), para citar algunos centros y actividades comerciales de antes.

Estas edificaciones de madera y adobes, tan fuertes y visitadas como las pirámides, fueron construidas por manos callosas, valientes y pacientes. Abonadas con sangre, inteligencia y sudor de nuestros abuelos.

¿Quién no recuerda a doña Bolivia Quesada?. La ancianita famosa por su especialidad en preparar panes caseros, platillos variados y conservas. El delicioso tamal asado, bizcocho en forma de rosquillas y torta, plátano maduro con queso y otros panes propios de ese entonces, que hoy añoramos y lamentamos no conservar sus especiales recetas.

Ella, quien llenaba su canasta con bizcocho humeante tapado con hojas de plátano y un lindo mantel grande, e iba a entregar "los encargos o pedidos" a varios establecimientos del ayer, especialmente a la cafetería de don Bolívar Valverde, reconocida por el exquisito café que disfrutaban los alajuelenses y viajeros de otros distritos y caseríos de la provincia.

El otro instrumento de trabajo de doña Bolivia, junto al horno de barro, era la cocina de leña, pintada en negro, siempre lista para el agua dulce, café o chocolate, olla de carne, picadillos, tamales, arroz con leche, torta de arroz, miel de ayote y chiverre, siempre presentes en los días santos o Semana Santa, días de inmenso y verdadero respeto y recogimiento.

Nuestros abuelos desaparecieron y con ellos marcharon aquellas prácticas tan saludables al cuerpo y mente.

Se marchó el zapatero remendón, don Paulino Soto, quien siempre salía con su nieto al centro de la ciudad alajuelense a comprar el material para su oficio: las suelas de cuero en el negocio de Oreamuno, el establecimiento de Barguil suministraba clavos, tachuelas, tacones marca "Mundial", casquillos, hebillas, cemento, lijas, tintes, cáñamo, leznas utilizadas para agujerear y coser el calzado que se fabricaba a mano, fuertes, casi indestructibles, duraban hasta decir "basta", betunes, broches, cebos, cordones, hormas y todo lo que se ocupaba para las "remendonas" (así se decía a los reparadores del calzado)y fabricantes de zapatos.

De vuelta a la casona, don Paulino pasaba a tomar un "aguardiente", pero no permitía por nada del mundo que el niño entrara a la cantina, ubicándolo en la acera, sentado en el rollo de suela - entretenido chupando una melcocha (dulce), un helado de Chepe Espinoza o de La Torcaz - con toda la mercadería en el suelo, sin nadie estar pensando en robos, daños o raptos en la niñez, como es usual en estos momentos. Con toda la tranquilidad existente, disfrutaba del "guarito", continuando la marcha hacia el trabajo y el hogar.

¡Qué diferente el ayer!. Los niños jugamos juntos, sin malicia, algunos descalzos, en el polvo del patio o de las calles, encaramados en los árboles de jocote y mango del patio de doña Sofía, la señora se enojaba cuando maltratábamos los árboles a garrotazos y pedradas, pero con sus protestas, gritos y acusaciones ante nuestros abuelos, nos enseñó a amar la naturaleza.

¡Qué diferente si tuviera que escribir del presente!. En este duro presente, donde se va perdiendo, acelaradamente, los ideales, los valores morales, espirituales, religiosos y patrióticos; aspectos ausentes cada vez más y que hacen falta, muchísima falta, para salvar lo poco de Patria que nos queda. ¡Patria que labraron con honradez y trabajo nuestros grandes y valerosos abuelos!.

(Publicado en LA PRENSA LIBRE, Sección OPINIÓN, 16 noviembre 2005).
(Publicado en EL EMPRENDEDOR, junio 2004).

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Sat, 17 May 2008 03:55:33 +0500
Botijas de barro y madera http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/16/botijas-de-barro-y-madera http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/16/botijas-de-barro-y-madera (Una anécdota infantil, de aquellos hermosos tiempos...)

"Los recuerdos tienen más poesía que las esperanzas; como las ruinas son mucho más poéticas que los planos de un edificio en proyecto".

J. Benavente

La botija es un recipienVasijaste fabricado con barro cocido, redonda, cuello corto y angosto. Su color varía entre café, rojizo y negruzco, similar a las tejas de barro.

En épocas pasadas, formaron parte de los utensilios del hogar, inclusive, para guardar objetos y joyas. Nuestros abuelos las utilizaron como "cajas fuertes o vasijas de seguridad", repletas con monedas de oro y plata; otras veces, llenas de objetos valiosos, introducidas en las paredes de adobes, hornos, fogones y pisos de tierra. La propia tierra sirvió para guardar dinero y valores materiales, durante décadas.

Al desaparecer estos hombres, se llevaron a sus moradas verdaderos secretos, dejando aquellos palacios de tierra y riquezas, a disposición de las siguientes generaciones y al avance de la modernidad interesada en ocupar aquel espacio.

El interés por desaparecer las reliquias, unido al tiempo envejecedor y los sismos, poco a poco, éstos y muchos otros factores, lograron acabar con las frescas, acogedores, amplias y bellas fortalezas.

Hoy...¿quién nos recuerda pasajes tan hemosos, momentos llenos de paz, sueños y grandes aventuras?. ¡ Casi nadie se detiene a contemplar el pasado!.

Tanto insistieron nuestros abuelos en historias de tesoros y botijas que con nuestra imaginación hacíamos un puñado de planes, o aventuras, en hermosos sueños: "soñamos abriendo boquetes y quitando pesados bloques de barro de las paredes hasta tocar la "panza" y cuello de lindas y frágiles botijas, atestadas con collares, diamantes y monedas en puro oro y plata".

La fantasía de antes no solo nos obligó a soñar. En infinidad de momentos, no soñamos, soñamos despiertos, con los ojos bien abiertos y con mucha fuerza y entusiasmo.

Levantamos los inmensos tablones del piso de nuestra casona - largas tablas o tablones de una sola pieza, bien pulidas y pegadas con grandes clavos, sujetas a alfajías - para revolcar la tierra negra y suelta debajo del piso, y convertir en realidad tantos sueños en nuestras mentes. Descubrir, cubiertas con tierra virgen, hermosas botijas, dinero y joyas.

Un día, obtuvimos excelentes resultados, sueños convertidos en increíble realidad, resultados felices y llenos de inmensa emoción. Gran sorpresa porque localizamos una de las tantas botijas, ocultas allí, según nuestros números. Ese día, no fue un sueño, hallamos una botija diferente a las que teníamos enterradas en nuestras mentes.

¿Cuál panza gordita pegada a un cuello corto y negruzco? ¡Era un objeto diferente! Sin joyas y collares, repletas en monedas. Nada de monedas en oro y plata, monedas corrientes. Era una botija distinta a las escuchadas en cuentos e historias de nuestros lindos abuelos.

En nuestra mamonedas antiguas de Costa Rica nsión de adobes nunca descubrimos botijas de barro, ese inolvidable día y momento nos encontramos sobre la tierra y protegida por los tablones, una caja - aproximadamente diez centímetros de alto por veinte de largo - con muchísimas monedas que hicieron temblar nuestras manos e inocentes corazones. La caja, construida en madera gruesa, sin tapa y sin pulir, hasta el "copete" (llena) de dinero metálico, hacían pesadísima la...¡botija de madera!.

Nos sentimos niños afortunados, verdaderos emprendedores porque logramos el triunfo. Brincamos, reímos, lloramos, nos abrazamos, revolcamos el contenido de la cajota (para niños tan pequeños significaba mucho peso), hasta involucrar a nuestra madre al escuchar sorprendida el bullicio infantil y el sonido de monedas, al caer en el piso y chocar unas contra otras. Nuestra madre se puso pálida, reía y hasta aplaudía al vernos y ver tantísimo dinero.

Riqueza en manos y en el suelo, casi matamos al papá de la casa quien hacía la siesta en el corredor, en un confortable asiento de mimbre.

Con emoción contamos la historia. Al mirar la caja se llevó tremenda sorpresa, también se puso pálido pero no aplaudió. Sorpresa porque el secreto había llegado a su fin. Manos infantiles inquietas habían cometido un gran accidente. Lo encontrado debajo del piso era una "original cajita", sin tapa ni ranura, escondida allí por nuestro papá, para que nadie llegara hasta ella. ¿Nadie?.

Por una "marca" bien disimulada - que únicamente él conocía - directamente sobre la posición de la "caja fuerte" , en un sector de la rendija, depositaba todos los días una o varias monedas, jamás de oro ni de plata, con la intención de ahorrar unos colones, para los juguetes navideños, algún aparato eléctrico, ropa o alguna urgencia hogareña.

Mientras nuestro padre insitía en dar explicaciones, más resistencia recibía de tal situación nunca vista. Los niños no aceptamos los argumentos esgrimidos, por más papá y respeto en esos tiempos. La realidad nos había permitido ¡una vez! descubrir lo buscado en infinidad de sueños y realidades.

No nos quedó más remedio que aceptar todo esa aventura.

Ya muchachillos, llenos de nostalgia, nos tocó ver y sentir otra realidad, la caída de los lindos monumentos. Con palas, picos, barras pesadas, macanas y patas de chancho, les llegó el fin. Los antiguos palacios de tierra, cañas y entejados, custodios de sueños y botijas, empezaron a morir. Maldita demolición.

En varias casas saltaron botijas o vasijas repletas en monedas, liberando de penas en el purgatorio - y otras creencias - a quién las ocultó, gracias a la presencia del "descubridor o conquistador", quien a manos y bolsillos llenos amasaron jugosas fortunas, conviertiéndose en famosos ricachones; otras veces, brillaron por su ausencia, como en nuestra humilde casa.

Al suelo bloques de barro, cañas secas, puertas y paredes en pochote o cedro, al suelo techos entejados, cal y hermosas tapias de adobes. Casi todo desapareció sin dejar huellas de su existencia y utilidad.
Las tejas rescatadas hicieron fila, verticalmente, arrecostadas unas a otras, en rincones de hermosos y amplios solares; a otras las llevaron y colocaron como adornos en casas de millonarios. Por ser tan bellas, a la tecnología no le quedó otro camino que "imitarlas" vistiéndolas de material plástico, esmaltes, cemento y asbesto, pero nunca superadas en textura, belleza, frescura, calidad y tonos oscuros. Así, las botijas como las tejas, fueron moldeadas por manos y herramientas del pasado, tomando la materia prima de la misma naturaleza, el suelo arcilloso que las vio nacer.

La linda y amplísima casa desapareció, nadie encontró botijas por ningún lado, solo quedaron en pie las mentes infantiles repletas de inocencia, fantasía e ilusiones.

La anécdota descrita, ha permanecido por décadas en la familia y ha sido motivo de alegría y diversión entre familiares y amigos. ¿Cuántas historias dejamos de contar?. En estos momentos, no invertimos tiempo ni interés en mostrar los pasajes agradables del ayer, como esta verídica historia infantil, sucedida a dos niños. Preferimos dedicar mucho más tiempo a otras situaciones, alejando la comunicación y el diálogo en las familias. Y de paso, ocultándoles a nuestros hijos y nietos, las raíces de nuestra identidad.

Observación: Del libro DE DICHOS Y OTROS PIENSES, de Ricardo Dávila B, afirma: "al no tener nuestros abuelos bancos u otras formas de invertir o guardar su dinero, optaron por ingeniar lo que para ellos resultaba muy ingenioso: comprar una tinaja, llenarla de monedas de oro, que era la moneda oficial de la época, y enterrarla fuera de la casa o inclusive en algún dormitorio, que para eso los pisos eran de tierra.

También se han encontrado botijas empotradas en las paredes cuando han derribado estas casas. Y sí que han sido verdaderos tesoros, si tomamos en cuenta que el valor de esas monedas, ya es de un valor histórico".

(Publicado en La Prensa Libre, Sección Comentarios, 16 junio 2005.)
(Publicado en "El Alajuelense", La Nación, Secc.Comentarios, 06 al 19 abril- 2001.

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Fri, 16 May 2008 04:48:03 +0500
Influencia extranjera en Costa Rica http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/14/influencia-extranjera-en-costa-rica http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/14/influencia-extranjera-en-costa-rica Imagino que la gran mayoría de extranjeros ingresados a suelo de Costa Rica, Centro América, influenciaron positivamente en varios campos.

Docentes, doctores en medicina, poetas, periodistas, músicos, agricultores, constructores civiles, empresarios, ingenieros, biólogos, escritores, fotógrafos, comerciantes, colonizadores, en la rama de la industria, tipógrafos, religiosos, escultores, investigadores científicos. En importantes áreas, recibimos el aporte de ciudadanos de otras naciones. Algunos vinieron y se establecieron, optaron por nuestra nacionalidad; otros, fueron contratados por Gobiernos nacionales en la educación y más espacios que necesitaba nuestro desarrollo científico cultural.

Citemos algunos ejemplos. A mediados del siglo pasado, Costa Rica experimentó el influjo de inmigración, procedente de Alemania. Experiencia y conocimientos aportaron a nuestro pueblo, profesionales y trabajadores de enorme calidad y con gran conciencia social.

EDUCADORES ALEMANIA:

Fernando Streber
Juan Braun
Edmundo Becker
Guillermo Witting
Carlos Von Bulow
Carlos Liebich, músico
Alfredo Lovental, músico
Vicente Lachner, músico
Federico Prestinary, profesor Universidad
Santo Tomás, en 1870.

DOCENTES COLOMBIA:

Miguel Macaya
Pedro León Páez
Uladislao Durán
José Manuel Lleras
José Venero.

DOCENTES NICARAGUA:

A partir de la segunda mitad del siglo pasado, recibimos la influencia cultural llegada de nuestro país hermano centroamericano, Nicaragua. Por causas políticas, acudieron y fueron recibidos con los brazos abiertos por los costarricenses.

Emiliano Cuadra
Máximo Cruz
Anselmo Rivas
Benito Rojas.

Doctores en Medicina:

Francisco Álvarez
Francisco Bastos
José María Pasos.

A mediados del siglo pasado, la influencia de Italia, no se tardó en llegar a nuestra tierra y corazón del pueblo.

DOCENCIA ITALIA:

Alejandro Pomareli, matemática, literatura, lenguas clásicas en la Universidad Santo Tomás.

Alfonso Cinelli, Inspector de escuelas en San José, la Capital.

Rodolfo Bertoglio, profesor, llegó en 1875 a Costa Rica.

Olintto Metti, Pedro Visoni y Juan Aberle, profesores de música.

DOCENCIA SUIZA:

Renard Thurmann, pedagogo
Pablo Biolley, profesor Escuela Normal (abrió en 1886).
Enrique Pittier
Juan Sulliger
Gustavo Michaud
Juan Rudín, matemática, físicas, geología y astronomía. Nació en 1849, ingresó a nuestro suelo en 1889.

APORTE DE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA:

En muchos campos participó esta poderosa nación, en nuestro pueblo. Destacamos la influencia institucional política, con la Constitución Federal Centroamericana, promulgada el 22 de noviembre 1824, tomada de la Constitución propia del 17 setiembre 1787.

Juan Mechan, ingeniero
Juan Jorge Gundlack, ingeniero
Edward Drinker Cope, profesor en Ciencias Naturales, batracios y reptiles de Costa Rica.

INFLUENCIA DE ARGENTINA:

En Costa Rica no hemos tenido el fuerte en la participación de profesores o educadores, como lo recibimos de otras naciones. Argentina se ha manifestado en la Legislación de la enseñanza primaria y secundaria, especialmente. Estos ejemplos.

La Ley de Educación Común de 1886, fue tomada de la Ley del 08 julio 1884.(Presidente Roca y su ministro Wilde).

La Ley de Libertad de Enseñanza del 28 diciembre 1887, es la ley emitida por las Cámaras argentinas de 1879.

El plan de estudios de Instrucción normal del 22 de febrero 1886, es una adaptación del plan para la Escuela Normal de Varones de Buenos Aires del 07 mayo 1881.

Otros países han participado, caso de Guatemala, El Salvador, Honduras, Francia, Chile, México, Inglaterra.

FUENTE "HISTORIA DE LA INFLUENCIA EXTRANJERA", en el desenvolvimiento educacional y científico de Costa Rica. AUTOR: Luis Felipe González. Biblioteca Patria. Editorial Costa Rica. 1976.

OTROS DATOS HISTÓRICOS. (diferente fuente).

Muestra de algunos extranjeros establecidos en nuestro suelo. Aporte positivo en diferentes campos.

- Francisco Orlich Zic, nació en Punat, Yugoslavia, el 05 febrero 1857, abuelo del ex-presidente Francisco José Orlich Bolmarich o Bolmarcich. Llegó a Costa Rica en 1873.

- Romualdo Roa Escandón, colombiano, artista, pintor, fotógrafo. Llegó a Costa Rica en noviembre 1898, por Puerto Limón, en el vapor "Aline".

- Domingo Arrone Mainieri, comerciante, italiano, entró por Limón, 1926, Vapor "Calamares".

- Galliano Luconi Puggelli, comerciante, italiano, nació 27 febrero 1908, entró por Puerto Limón, 22 junio 1935, vapor "Quirigua".

- Rolf Bansbach Kuepfer, alemán, piloto aviador y técnico en pianos, nació 08 mayo 1920, entró por vía marítima, 01 julio 1949.

- Juan Llobet Comadrán, comerciante, español, entró a Costa Rica el 02 octubre 1930, vía Limón, vapor "Calamares".

- Federico Sauter Schmid, alemán, nació 13enero 1883, ingresó por Puerto Limón, vapor "Pacuare", el 01 noviembre 1906. Propietario por mucho tiempo de la conocida y próspera Librería Lehmann.

- Carlos Federspiel Ullman, alemán, naturalizado Costa Rica, 25 enero 1938.

- Federico Reimers Wulff, alemán, comerciante, ingresó a Costa Rica el 04 abril 1908, vapor " Matina".

- Mario Tanzi Corvetti, naturalizado costarricense por Acuerdo de Relaciones Exteriores (AC.R.E), 14 julio 1945, italiano, comerciante.

- Enrique Pozuelo Apéstigui, español, comerciante, nació el 08 noviembre 1898.

- Lorentz Holtermann Gjortz, nació Noruega, 11 enero 1917, ingresó a Costa Rica, 16 junio 1940, vía aérea.

- Roberto José Macaya Laman, comerciante, nació en EEUU, 11 enero 1908.

- Ramón Pujol Lines, español, comerciante, nació el 10 julio 1884, Barcelona, España, tipógrafo, ingresó por Puerto Limón, vapor "Labrador", 28 diciembre 1889.

- José Borrasé Rovira, nació Barcelona, España, entró por Limón el 10 julio 1914, vapor "Manuel Calvo".

- José Sauter Schmid, comerciante, alemán, ingresó por Puerto Limón, 06 noviembre 1913, vapor "Arracataca", de la Compañía Eldersy Fyffes.

- Pedro Oller Brugueras, comerciante, español, ingresó el 08 abril 1901.

- José Simón Aiza, comerciante, libanés, Líbano, nació el 23 enero 1884, ingresó por Puntarenas, 08 mayo 1906.

( Estudio propio. Fuente Archivos Registro Civil, Costa Rica.).

Todo lo positivo que provenga de otras naciones, es y será bienvenido; si nuestra Patria es invadida por conceptos no convenientes para nuestro pueblo, es y será rechazado...esto sería lo correcto.

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Wed, 14 May 2008 01:21:48 +0500
La pastelería Guell http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/12/la-pasteleria-guell http://adobe.nireblog.com/post/2008/05/12/la-pasteleria-guell (Probadita a una dulce historia alajuelense)

¿Quién no se llena de nostalgia al trasladar la mente hacia atrás, para alcanzar las vivencias, ocupaciones, espiritualidad, humor, costumbres, luchas y alegrías de un pueblo trabajador?. Es saludable recordar a nuestros hombres y mujeres quienes dieron con su trabajo, honradez y disciplina, enormes y valiosos ejemplos a sus hijos, nietos y a las generaciones siguientes.

La Pastelería Guell fue conducida sabiamente por el cartaginés don Rubén Guell Ovares, quien abandonó su tierra natal después del terremoto en Cartago, huérfano de madre, pasó a la ciudad herediana (Provincia Heredia, Costa Rica) donde inició la profesión de pastelero y la continuó en otro pedazo del suelo costarricense, su querida Alajuela.

La pequeña empresa esquinera, situada dos cuadras al oeste de la Iglesia La Agonía, sobre la Avenida Central, casi en el corazón de la ciudad, era una edificación muy humilde, construída en bahareque y techo de zinc.

Al ingresar o estar cerca del establecimiento, nos atraía al rico olor a azúcar acaramelado, harina, naranja, miel de guayabas y piña, porque allí mismo, en la inmensa paila de bronce, Guell y sus trabajadores preparaban las jaleas y mermeladas con las frutas producidas en el distrito Desamparados; mientras en carretones se trasportaba leña de guayabo y troncos de café para encender y mantener vivo el hermoso horno construído a base de ladrillos, cemento y barro, pegado a una de las paredes, iniciando siempre la faena a las cuatro de la mañana, listos para preparar los deliciosos panes.

Dos empresarios alajuelenses, suministraron parte de la materia prima a Guell: don Rafael Fernández, distribuidor de leche y derivados; los sacos con harina de la famosa marca "Medalla de Oro" (Gold Medal) y latas repletas de manteca "Garrido Llovera", del Almacén Jorge Ávila, popular personaje y comercio alajuelenses.

Casi todos los operarios de La Pastelería Guell, eran una familia. Sus hijos "Chicho", Jorge y Claudio, Macho Soto (el cuñado de Rubén) y la inseparable vieja, la mundialmente conocida "Macha Guell", trabajadora incansable al lado siempre de su esposo, mujer llena de alegría y bastante hábil para la conversona y lanzar "dicharachos" a todo y para toda ocasión.

Junto a ellos, fueron piezas vitales los trabajadores "de afuera" (no de la familia), recordamos al hornero Hernán Oreamuno y los encargados de limpiar latas y moldes; también los distribuidores quienes realizaban su trabajo a pie, cargando sobre sus cabezas los grandes tableros confeccionados en madera, repletos de fresca respostería y dulces.

Aquellas manos obreras nos deleitaron toda la vida con los exquisitos y finos tosteles: cuñas; éstas las más populares o perseguidas, quequitos, gatos, arrollados, queques con lustre, suspiros, "recortes" (combinación de pedazos de tosteles empacados en bolsas), "borrachos" (preparados con los tosteles añejos que devolvían los negocios, reciclándolos en una sola masa revueltos con azúcar, agua, colorantes, miel y "un toque" de ron), costillas, cachos con jalea de guayaba y crema envueltos en un polvo blanco azucarado, budín, galletas dulces (negras) a base de leche en polvo y miel de tapa, pan de rosas, enchiladas con picadillo de fiesta, las enormes orejas tostaditas, conserva de mango, confite de fiesta (maní pelado cubierto por una pasta blanca dulce, envueltos en papel celofán a colores), arrollados de carne, confites en cartuchos blancos, mermeladas y otros productos. Incluso, vendían manteca por libras y cuartos. Toda una delicia para niños y adultos.

Diez céntimos no dio derecho a un cacho ó tres por la inconfundible "peseta" o veinticinco céntimos ¡Cuántos niños disfrutamos el desayuno, el recreo escolar, paseos y cumpleaños con los tosteles de Guell!

La pastelería Guell es parte de la rica historia obrera alajuelense. Una dulce historia. La fama de la Pastelería corrió por los establecimientos m